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Argentina jugó otra ficha por la deuda

En el escrito pide que se habilite una instancia de revisión a la orden de desacato dictada en septiembre último por el juez Thomas Griesa. Es en respuesta a la presentación de los fondos buitre para que se niegue a la Argentina esa instancia de defensa.

El Gobierno envió ayer el escrito ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York para pedir que habilite una instancia de revisión a la orden de desacato dictada en septiembre último por el juez Thomas Griesa. La moción de apelación es en respuesta a la presentación de los fondos buitre para que se niegue a la Argentina esa instancia de defensa. Desde Economía explicaron que, si bien el desacato no tuvo efectos prácticos para el país, debe permitirse apelar esta singular orden del magistrado neoyorquino. En caso de que este tribunal acepte el pedido argentino, se abriría un nuevo plazo para fundamentar el rechazo a la decisión del juez Griesa. En el escrito elevado ayer se adelantan además algunos de los fundamentos –que se habían esgrimido en septiembre– contra la orden de Griesa, que viola los principios de igualdad e inmunidad soberana, dado que esta figura jurídica de desacato no sería aplicable a países por temas de deuda.
“En el escrito presentado hoy (por ayer), la Argentina refuta la moción de los fondos buitre, quienes de manera maliciosa y contradictoria con la propia campaña de difamación que iniciaron, ahora dicen que la Corte de Apelaciones no debería ni siquiera dar trámite a la apelación, ya que la declaración de desacato del juez Griesa no reviste ninguna importancia y no contiene ni sanciones monetarias ni ninguna otra consecuencia práctica”, señala el comunicado de Economía. El 29 de septiembre pasado el juez Griesa dictó el desacato al aprobarse en el país la Ley de Pago Soberano, a través de la cual el Congreso habilitó al Ejecutivo a utilizar un fideicomiso del Banco Nación para depositar los servicios de deuda para asegurar que los fondos lleguen a los tenedores de deuda argentina reestructurada y no sean trabados en las cámaras compensadoras que responden a las órdenes de Griesa.
Para Griesa, esa decisión violaba su fallo de 2012 sobre la controversial interpretación de la cláusula pari passu, a través de la cual se obliga al país a pagar unos 1330 millones de dólares en capital e intereses de sus tenencias en bonos en default que no fueron canjeados en 2005 o 2010. La orden de desacato no tuvo efectos prácticos. No obstante, “Argentina no va a dejar de cuestionar cualquier orden de un juez extranjero que opine y se entrometa ilegalmente sobre actos dictados por nuestro país como un Estado soberano”. “Resulta inadmisible bajo las reglas del derecho internacional público que un juez extranjero declare en desacato a la República Argentina por actos llevados a cabo dentro de su propio territorio y en estricto cumplimiento de las disposiciones de la propia Constitución Nacional y de leyes de orden público dictadas por el Congreso de la Nación”, detalla.
El bufete que representa al país hizo la presentación correspondiente al desacato, tras lo cual el grupo de fondos buitre que encabeza NML Capital, propiedad de Paul Singer, solicitó a la Cámara de Apelaciones neoyorquina que desestime el pedido argentino. Fue entonces que se fijó la fecha del 26 de febrero para que el país fundamente su pedido. El eje del escrito es que la orden de Griesa es contraria al principio de igualdad soberana y viola la inmunidad de la que goza todo país. La presentación explica que “la renuncia a la inmunidad consentida en los bonos emitidos en los ’90 no le confieren a la Justicia de Nueva York la facultad para revisar actos realizados por la Argentina en su carácter de Estado soberano en su propio territorio”. “De acuerdo con la propia opinión del gobierno de Estados Unidos, la legislación de dicho país no habilita a sus tribunales a siquiera analizar la validez de los actos de otros estados soberanos dentro de sus propios territorios, y mucho menos de dictar órdenes de desacato en relación con dichos actos soberanos”, ratifica el escrito jurídico.
En ese texto se anticipa también lo que sería la posición argentina ante la posibilidad de defensa que pueda habilitar la cámara. En esa situación, se reiterará que el país tiene el derecho de cambiar la jurisdicción de pago de su deuda siempre que se respeten las condiciones originales de la emisión (moneda, intereses y plazos). “La Argentina espera que la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York rechace la moción de desestimación y proceda a analizar de manera completa la apelación presentada contra la orden de desacato de Griesa”, según el comunicado. La respuesta de la cámara demandará un mes.
Fuente: Pagina12
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