Kicillof denunció al Citi por presunta estafa y analiza duras sanciones

El Ministro de Economía, Axel Kicillof, denunció ayer que el acuerdo firmado entre el Citibank y los fondos buitre en Nueva York, que le permitirá a la entidad pagarles a sus clientes en el país a fines de mes, «viola las leyes argentinas».

Kicillof dijo que les solicitó al Banco Central, a la Comisión Nacional de Valores y a la Inspección General de Justicia que analicen las sanciones que pueden caberle a la filial local del banco norteamericano. En una conferencia de prensa, el ministro señaló: «Lo que firmó el Citibank con los buitres es violatorio de las leyes argentinas porque se hizo a espaldas de sus autoridades». La segunda acusación fue que «el acuerdo entre los fondos buitre y el Citibank está encuadrándose en un principio de estafa para los tenedores de bonos que confiaron en ese banco». En realidad, el ministro está enojado porque el Citi busca abandonar el negocio de custodia de los bonos en la Argentina tras alcanzar este acuerdo con los fondos buitre -a cambio de no apelar contra ellos ante la Corte de Apelaciones de Nueva York- y le deja el problema del default al Gobierno.

Pero, a la vez, el tono utilizado por el funcionario y la falta de precisión en sus definiciones reflejan que Kicillof transformó la disputa con el Citi en uno de los ejes de la campaña electoral presidencial, con la ayuda del silencio absoluto del banco.

Cuatro días después de conocerse este acuerdo que le permite al Citi pagar en el país -no así en el extranjero (ver aparte)- por un acuerdo con los fondos buitre, a partir del aval del juez Thomas Griesa, Kicillof conversó por la mañana con la presidenta Cristina Kirchner y luego hizo su anuncio frente a los periodistas, rodeado por empleados que aplaudieron cada una de sus palabras. «Por más que se trata de una empresa extranjera, debe someterse a las leyes argentinas, tanto como agente financiero como bancario», dijo el ministro, quien luego se corrigió y dijo que el Citi «es una empresa argentina, como quedó demostrado en el corralito de 2001».

Pese a toda la catarata de acusaciones, aclaró que no podía sancionar al Citi, «por no ser [Economía] el órgano de aplicación», por lo que pidió actuar al BCRA, la IGJ y la CNV.

Sin embargo, anoche el presidente del Central, Alejandro Vanoli, dijo que la situación del Citibank en tanto agente de pago de la deuda argentina depende de «funciones y responsabilidades que pertenecen al Ministerio de Economía».

Cuando LA NACIÓN quiso saber cuál es el delito que se le puede imputar al Citi, fuentes del Palacio de Hacienda no lo pudieron precisar. «Es algo que están estudiando los abogados», indicaron las fuentes del equipo económico, que aclararon que no hay un plazo concreto.

Sin embargo, en el mercado financiero no se descarta que, tras haber designado un veedor de la CNV en el Citi, los próximos pasos sean la designación de un interventor y la aplicación de una multa. La posibilidad de revocarle la licencia parece más difícil, aseguraron.

Más allá de estas cuestiones, el ministro ayer estaba furioso: «Lo que tendría que hacer el Citi es garantizar que los tenedores de los bonos cobren los bonos. Tiene que cumplir la ley local, sino es pasible de ser sancionado».

Pero justamente eso es lo que llamó la atención de los abogados consultados por LA NACIÓN, que, aunque admitieron que seguramente el Citi sería sancionado por razones políticas, opinaron que no hay fundamentos para una demanda. «Para que haya delito debe haber intención criminal, por ejemplo, una estafa es alterar los índices estadísticos para estafar a los inversores», dijo el penalista Juan Pablo Vigliero. El abogado dijo que es difícil encuadrar en este caso la idea de una estafa «porque tendría que haber un engaño para que la víctima -o sea el bonista- sufra un perjuicio y se beneficie el banco.» En este sentido, un abogado que representa al sector financiero indicó que «no queda claro a quién habría estafado al Citi según el ministro», aunque admitió que «seguro habrá una sanción».

Otro abogado, participante de las negociaciones, dijo que «está claro que el Citi prefiere enfrentarse con un regulador argentino que con Griesa o con los fondos buitre».

Fuente: La Nación
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