Kicillof justificó Ganancias y se aleja posibilidad de un acuerdo

Sin gestiones sobre la superficie y con alta pirotencia en las declaraciones cruzadas del Gobierno y los sindicatos opositores, la previa al paro del martes 31 contra la quita salarial por Ganancias elevó su temperatura. El ministro de Economía Axel Kicillof sostuvo que con el reclamo “se armó un fetiche” y a la hora de elegir algún blanco sindical disparó contra el titular de Judiciales y alfil del moyanismo, Julio Piumato. “Defiende a los que más ganan y no pide que los jueces paguen Ganancias”, resaltó el ministro. El dirigente sindical no tardó en levantar el guante y refutó “‘Derrapó Kicillof, me extraña, un hombre que se da de izquierda está defendiendo un impuesto que lo transformaron en esto los neoliberales”. Entre las voces altisonantes la polémica condimentó la previa. En cuanto a la vigilia más serena, el bloque de la CATT que lidera Juan Schmid negó una vez más “cualquier contacto informal” con funcionarios en pos de desactivar la medida de fuerza.

Omar Pérez, de Camioneros, le aseguró a Bae Negocios que los términos que se expresaron tanto desde la CGT Azopardo como en la convocatoria de los transportistas en Aeronavegantes “siguen firmes” y resaltó que la Unión de Recibidores de Granos y Afines (Urgara) liderada por Alfredo Palacio, también se plegó a la medida. “Se equivocan los que chicanean diciendo que este es un paro de panzas llenas. Está en juego mucho más y no sólo con respecto a estes Gobierno”.

Pérez consideró así que en los últimos años la política sobre transportes ni siquiera se equiparó con parches para favorecer “el mejor traslado de la producción nacional a los puertos para alimentar al mundo” y reseñó que ese debate es el que también debe perdurar para el futuro inmediato.

La CTA de Pablo Micheli ratificó su adhesión y pidió “la reapertura del Consejo del Salario, un haber mínimo, vital y móvil de 12 mil pesos; jubilaciones y planes sociales idénticos al valor de ese mínimo, el 82% para los pasivos, un aumento de emergencia, paritarias libres y acuerdos no inferiores al 40%”.

Kicillof estimó que una un paro “no es bueno ni malo”, pero negó que la medida decretada “se constituya en un reclamo universal de los trabajadores”. Con los mismos argumentos que explicó ante la juventud de la UOM en Mar del Plata a fines del año pasado, consideró: “es un problema de un subconjunto, de un grupo pequeño. De todos los asalariados, esta impuesto alcanza a solo al 11%”. Desde la concepción tributaria Kicillof no dudó en reiterar que “Ganancias es un impuesto que hay que defender porque es progresivo. Algunos lo atacan porque dicen que afecta al salario, pero esa discusión ya fue”, indicó el funcionario.

Fuente: DiarioBae
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