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Empresarios del poder: el quién es quién de la «década ganada», los que festejan y los que están «proscriptos»

Con más de una década en el poder, el kirchnerismo ha mantenido una relación «histérica» con los empresarios más importantes del país.

Muchos que en los comienzos de la década K eran muy allegados a la Casa Rosada fueron posteriormente castigados por el «relato». Otros que figuraban en la lista de enemigos fueron finalmente bienvenidos. En el medio pasó de todo.

Cuando la economía luce recesiva, cualquier «amigo» del Gobierno puede pasar sin escalas a ser visto como un villano de turno y a recibir el mote de desestabilizador del modelo.

Al repasar los cambios que se dieron en la llamada «década ganada»,  la lista impresiona.

Los Eskenazi, condenados al ostracismo
Durante el primer tramo de la década K, los dueños del Grupo Petersen pasaron de serbanqueros y constructores de segundo orden a dueños de un 25% de YPF. La operación se pactó con el Gobierno para que prácticamente se haga sin aporte de capital.

El 2008 fue un año de aplausos y reverencias por ser el «grupo argentino» que participaba activamente del negocio petrolero.

Pero las posteriores complicaciones energéticas los fueron hundiendo frente a los ojos de Cristina.

La jefa de Estado hasta les habría recordado que los Tribunales no son muy hospitalarios.

En respuesta, los Eskenazi aseguraron que una de las pocas veces que habían pasado por laJusticia fue por la causa iniciada para esclarecer un plazo fijo que los Kirchner constituyeron en el Banco de Santa Cruz.

Es que en esa entidad (los Eskenazi eran los dueños) se habían depositado los fondos de lasregalías petroleras en tiempos en que su marido era gobernador.

No hubo más diálogo. Hoy, el Grupo Eskenazi permanece en silencio tras ser tildado como responsable directo de la pérdida de autoabastecimiento energético.

Coto, el que llamó a silencio
Alfredo Coto, que abrió su primer supermercado en Mar de Ajó y hoy dirige más de 120 puntos de venta, tuvo que «esconder la cabeza» y bajar el perfil, luego de los cruces con el kirchnerismo.

En el arranque de la gestión de Néstor Kirchner, mantuvo un buen diálogo con el primer mandatario.

Pero todo cambió a partir del «fatídico» 2005, cuando expuso en un Coloquio de Idea elproblema de la inflación, lo que enfureció al entonces Presidente.

«Señor Coto, yo lo conozco muy bien a usted. Yo sé cómo trabaja con el bolsillo de los argentinos. Usted se carteliza», manifestó.

La ruptura con el kirchnerismo no tuvo vuelta atrás. Desapareció de los medios y de él no se habló más.

Brito, de amigo a «desestabilizador»
El titular del Banco Macro tuvo su momento de mayor cercanía con el kirchnerismo también en tiempos de Néstor.

Claramente su relación con «ella» es totalmente opuesta a la que mantenía con «él».

En agosto del año pasado, se puso al frente del intento por frenar la embestida de losfondos buitre. Propuso comprar la deuda a cambio de bonos con mejor cotización y estableciendo como garantía de la operación los depósitos de clientes.

Kicillof embistió directo contra él: «Ser generoso con la plata de otros es malo, con la del pueblo es peor».

Tiempo atrás había sido señalado por Guillermo Moreno -en plena lucha contra el dólar blue- como un desestabilizador del modelo.

Cristina respaldó estas críticas y sumó a Brito al bando de los «malos» por tiempo indefinido.

Los Bulgheroni, caídos en desgracia
Los hermanos Carlos y Alejandro Bulgheroni fueron adaptándose al nuevo contexto político tras la llegada del kirchnerismo al poder.

Con Cristina en la presidencia, el grupo dio el gran paso cuando Pan American Energy obtuvo la explotación de las reservas petroleras de la provincia de Santa Cruz por el lapso de 40 años.

Luego, se sumaron a los interesados en extraer petróleo y gas en Vaca Muerta mediante una inversión de unos u$s500 millones.

Pese a ello, sobre el final de la gestión de Cristina, la relación quedó muy tirante.

Algunas fuentes en off dicen que sería por el presunto financiamiento de la campaña de un»presidenciable» que arrancó bien y se derrumbó en las encuestas.

Lázaro Baéz, el «ángel caído»
Su primer trabajo fue como cadete en el Banco Nación en Santa Cruz, en 1980. Con los años pasó a ser gerente adscripto.

En 1990 le ofreció a Néstor Kirchner la lista con los clientes más poderosos de la entidad, con lo que se ganó su confianza.

A lo largo de la «década ganada», había sumado hoteles en El Calafate y la representación deFirestone para toda la Patagonia.

Poseedor de tres constructoras, Gotti, Badial y Austral -gran beneficiaria de la obra pública-, tras el escándalo en torno a sus negocios aseguran que Báez ahora está focalizado en esta última firma.

Paolo Rocca, el que «va y viene»
En julio de 2013, el por entonces viceministro de Economía, Axel Kicillof, se sentó junto al presidente de Techint, el empresario Paolo Rocca, durante la inauguración de una nueva obra en la planta de Ternium Siderar.

Esta imagen llamó la atención, dado que previamente el joven funcionario K había señalado que»habría que fundir a Rocca, pero no lo vamos a hacer».

Aquella amenaza sucedió luego de que el empresario afirmara que «a partir de 2008 elGobierno perdió el rumbo y no se sabe para dónde va».

Hoy día, esa pelea parece haber quedado atrás y Rocca, que maneja los hilos de Tenaris Siderca, Tecpetrol, Techint Ingeniería y Construcciones, mantiene una convivencia algo más armoniosa con el Ejecutivo.

Mindlin, el ex amigo
Marcelo Mindlin, al igual que lo sucedido con Enrique Eskenazi, es un fiel exponente de cómo un empresario puede pasar de héroe a villano, arrastrado por políticas oficiales mal aplicadas en un sector caído en desgracia como el energético.

En los comienzos de la gestión de Néstor, Mindlin contó con aval oficial para comprar Edenor, en manos de una firma francesa.

En 2004, todos eran elogios para él, pero luego quedó preso del congelamiento de tarifas y de una política errática en materia energética.

Edenor fue puesta contra las cuerdas y el «amigo de Néstor» terminó enfrentado con Cristina, recibiendo todo tipo de ataques.

El quiebre de relaciones se dio cuando afirmó que había que terminar con los subsidios indiscriminados para dirigirlos solamente a los que los necesitaban. Por cierto, su forma de pensar era compartida y convalidada por todo el arco empresarial.

La reacción oficial no tardó en llegar: en 2014 quedó imputado en una causa por supuesto lavado de dinero. Sin embargo, fue sobreseído en un periodo bastante corto y en un proceso muy directo.

Cristóbal López y su «década ganada»
Empezó su derrotero en tiempos de Néstor Kirchner, pero su despegue continuó con Cristina.

La lista de empresas en su haber no ha parado de crecer: maneja desde casinos hasta medios de comunicación, además de firmas de alimentos, petróleo, combustibles, construcción, autopistas y transporte.

En el sector de alimentos participa con Aceites Indalo y Ganadera Santa Elena.

Su incursión en la actividad energética, a través de Oil Combustibles, cobró protagonismo con la adquisición de 365 estaciones de servicio que estaban en manos de Petrobras y EG3, además de haber sumado a sus activos a la Refinería San Lorenzo.

En servicios y producción petrolera participa en Oil M&S, Petrolera Cerro Negro, Serma, Feader y Tsuyo.

En tanto, en infraestructura está presente con Oil Construcciones.

Con otra de sus empresas habría comprado parte del paquete accionario de Autopistas al Sur, la firma que explota la concesión de la traza que une la Capital Federal con el aeropuerto de Ezeiza y con la ciudad de Cañuelas.

En medios de comunicación, poseía el Diario Patagónico. Luego adquirió el canal C5N, Radio 10 y cuatro FM (Mega, Vale, Pop y TKM) y el portal minutouno.

También avanzó con el 70% de la productora de Marcelo Tinelli, Ideas del Sur. A principios de este año, se quedó con La Corte y PPT, productoras que concentran la transmisión de Fútbol para Todos y de programas oficialistas como 6,7,8, y TVR (Televisión Registrada).

En el primer tramo de 2015, el empresario sumó el diario Ámbito Financiero.

Tinelli, el gran conductor
La relación de Marcelo Tinelli con el kirchnerismo comenzó durante la gestión de Néstor, si bien su vínculo con el mundo K se fue afianzando durante el mandato de Cristina.

«Creo que es una muy buena Presidenta y es muy popular. Ha hecho muchas cosas bien y algunas otras no tan buenas (…) económicamente no está tan mal el país», fueron las frases que utilizó para endulzar los oídos de Cristina.

También tuvo palabras de elogio para con Máximo Kirchner: «Es muy correcto, es una persona que valora, respeta y quería mucho a su padre».

Por ahora, una gran conquista aún pendiente, es quedarse con el negocio televisivo del fútboly, en algún momento, llegar a la presidencia de la AFA.

Eurnekian, el gran ganador
Admirado por sus colegas por su «cintura política», Eduardo Eurnekian supo cultivar la buena relación con Néstor primero y Cristina después, aun habiendo atravesado fuertes turbulencias.

Sus habilidades le permitieron expandir sus fronteras más allá del negocio de losaeropuertos.

En 2011, y a través de su controlada Unitec Agro, confirmó su apuesta por el campo argentino con la ampliación de superficies de algodón y el desembarco en la producción dearroz, tras la adquisición de unas 100.000 hectáreas en Chaco y Formosa.

En materia energética puso en marcha, Unitec Bio, una división de biocombustibles que opera en Santa Fe.

En el rubro tecnológico, realizó una jugada que arrancó los elogios de CFK: invirtió u$s1.200 millones para la puesta en marcha de la compañía de nanotecnología Unitec Blue.

Antes de los chips, el magnate había desembarcado en el negocio de los hidrocarburos con la compra de Compañía General de Combustibles (CGC).

De la mano de esta firma, sumó 16 explotaciones en distintas provincias y pasó a tener bajo su dominio algunas de las áreas de la brasileña Petrobras en el sur. Por otro lado, se convirtió en accionista de Transportadora de Gas del Norte (TGN).

Lo cierto es que estos, junto con otros avances, pusieron a Eurnekian en el «top ten» de productores de petróleo en Argentina.

Aranguren, el eterno «anti K»
Juan José Aranguren dejará la presidencia de Shell este 30 de junio.

Durante la década K tuvo fuertes enfrentamientos con Néstor Kirchner, que hasta llegó a convocar a un boicot contra la empresa. También con Guillermo Moreno, quien le sembró casi60 demandas penales.

Fue la «voz parlante» de muchos empresarios al expresar ante los medios lo que muchos de sus colegas pensaban del Gobierno y de sus embestidas pero no se animaban a decir.

Ahora está dejando de lado su rol netamente empresarial al frente de Shell para sumarse al equipo de Mauricio Macri.

Rattazzi, el «inimputable»
El titular de Fiat Argentina es otro de los que no ha mostrado reparos en decir lo que piensay dar declaraciones que pocos se animan a formular.

Los empresarios del rubro automotriz se refieren a él como «el inimputable», en referencia a que puede decir lo que cree sin que ellos puedan frenarlo. Muchas de sus expresiones derivaron en enojos del Ejecutivo para con todo el sector.

Rattazzi suele apuntar contra las subas de precios y las estadísticas del Indec, sin quedar condenado al ostracismo, tal como ocurrió con Coto: «Cuando a mí me hablan de ‘modelo’, yo pienso en la alta inflación y números dibujados».

En mayo último, tras exponer sus diferencias con Cristina Kirchner, expresó: «No estoy tanpreocupado por si gana Scioli o Macri. Los dos me dicen que vamos a volver a exportar mucho y eso será bueno para el país».

Ha pasado más de una década con el kirchnerismo en el poder.

Gremialistas como así también ejecutivos del sector bancario, energético, de medios de comunicación, alimenticio o automotriz pueden dar fe de la relación «bipolar» que han tenido con el Gobierno.

Y lo cierto es que la expresión «Cristina no es Néstor», no sólo es aplicable al manejo económico.

También, a los empresarios del poder.

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/213959-Empresarios-del-poder-el-quien-es-quien-de-la-decada-ganada-los-que-festejan-y-los-que-estan-proscriptos-

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