Noticias

Dilma y Obama sellan alianza política y económica

Estados Unidos y Brasil sellaron en un encuentro de sus presidentes Barack Obama y Dilma Rousseff en la Casa Blanca, una amplia agenda de trabajo conjunto, que incluye compromisos para combatir las causas del cambio climático, facilitación de los negocios, convenios entre sistemas jubilatorios y cooperación en áreas sensibles como defensa, educación, energía e industria.

Brasil se comprometió a terminar con la deforestación ilegal de sus bosques, que incluyen a gran parte de la Amazonia, y a restaurar 12 millones de hectáreas hasta el 2030. Brasil y Estados Unidos pretenden alcanzar una meta de 20 por ciento de participación de fuentes renovables en sus matrices energéticas.

Los presidentes pasaron revistas en su encuentro a temas de las agendas bilaterales, regionales y multilaterales.
En ese sentido, según el comunicado conjunto divulgado por Washington y Brasilia, los presidentes destacaron su determinación a fortalecer una alianza “cada vez más madura y diversificada, fundada en el respeto y en la confianza mutua, en los valores compartidos y en la atención a las necesidades y aspiraciones de las dos mayores democracias y economías de las Américas”.

Obama, en una declaración a la prensa en conjunto con Dilma, calificó a Brasil como una potencia global, no apenas regional.

“Nosotros vemos a Brasil como un poder mundial, no regional. En términos del foro económico para coordinar relaciones y negociaciones, como el G-20, por ejemplo, Brasil tiene una voz muy fuerte. El tema del cambio climático sólo puede ser exitoso si Brasil lo lidera. Eso muestra el liderazgo mundial de Brasil”, dijo Obama.

El líder estadounidense agregó: “Estados Unidos, si quiere tener éxito en temas como erradicar la miseria, luchar contra la pobreza extrema, necesita de socios, y Brasil es uno de ellos”.

Ambos países se comprometieron a robustecer esfuerzos para ampliar el comercio y las inversiones, en “un momento de aceleración de la economía norteamericana” principal destino de las exportaciones brasileñas de productos manufacturados.

Brasil y Estados Unidos dijeron que trabajarán en conjunto para el desarrollo de procedimientos eficientes y nuevas tecnologías para enfrentar la creciente demanda por alimentos seguros y sustentables, al tiempo que reafirmaron su compromiso con la eliminación de barreras al comercio bilateral agrícola. En ese marco se inscribe la inminente apertura del comercio de carne vacuna fresca entre los dos países.

Los jefes de Estado, también, destacaron la renovación del Sistema General de Preferencias de Estados Unidos, que atiende el interés de los exportadores brasileños en tener acceso preferencial al mercado norteamericano.

Ambos países firmaron un Acuerdo de Seguridad Social, que permitirá a los ciudadanos que trabajan en otro país el reconocimiento de su jubilación.

Dilma invitó a Obama a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en el 2016 y felicitó a su colega estadounidense por los cambios en las políticas hacia Cuba.

También conversaron sobre Venezuela, indicando que promueven el diálogo político en ese país y la realización de elecciones legislativas en diciembre “con credibilidad, transparencia y monitoreo internacional”.

El inicio de una nueva relación

El presidente estadounidense, Barack Obama, y su par de Brasil, Dilma Rousseff, dieron vuelta la página a la crisis diplomática desatada por el escándalo de espionaje a la mandataria y funcionarios brasileños. El encuentro llegó luego de una gran expectativa generada por la gira, que estaba pactada en octubre de 2013, cuando Rousseff decidió suspender una visita de Estado.

En la conferencia de prensa ninguno de los mandatarios mencionaron el tema en sus declaraciones iniciales, en las que buscaron resaltar el acuerdo en materia de cambio climático.

En el encuentro con la prensa los presidentes se mostraron coincidentes en sus palabras y se brindaron mutuos comentarios que generaron incluso momentos de distensión al despertar en varias ocasiones la risa entre los presentes, cuando -por ejemplo- Obama agradeció la invitación a participar de las Olimpíadas en Brasil y la casaca sudamericana obsequiada con su nombre pero que no podrá usar en público porque debe “hinchar por Estados Unidos”. Si viene a las Olimpíadas el próximo año con la remera puesta, “estoy segura que será aplaudido” por el público, le respondió la presidenta brasilera entre risas.

La reunión bilateral de esta mañana, fue la continuación del paseo que los líderes realizaron ayer al monumento del activista por los derechos civiles en los Estados Unidos, Martin Luther King Jr., para culminar el primer día de Rousseff en la capital norteamericana, con una cena en la Casa Blanca.

El encuentro de trabajo en el Salón Oval desarrollado hoy, tuvo espacio para abordar una agenda que incluyó un intercambio en el fortalecimiento de la cooperación global, regional y multilateral en el que fue reconocido los cambios de política de Estados Unidos hacia Cuba, así como los esfuerzos de Brasil y de la UNASUR para promover el diálogo político en Venezuela.

Brasil da por superado conflicto por escuchas ilegales que realizó EE.UU.

Asuntos como la crisis por el espionaje que la agencia estadounidense NSA realizó a altas autoridades brasileñas, entre ellas la presidenta Dilma Rousseff, y las turbulencias políticas que enfrenta Brasilia por denuncias en el ámbito de la operación Lava Jato, estuvieron presentes en la conferencia de prensa que los mandatarios de Estados Unidos y de Brasil ofrecieron el martes en la Casa Blanca.

Aloizio Mercadante, ministro jefe de la Casa Civil, y Edinho Silva, ministro de Comunicación y tesorero de la campaña por la reelección de Dilma el año pasado, fueron citados por el delator Ricardo Pessoa, dueño de la constructora UTC, como beneficiarios de donaciones para financiar campañas. Pessoa, en transacciones legales y registradas, también donó a la campaña del opositor Aécio Neves.

La presidenta brasileña criticó lo que consideró como “filtraciones selectivas” de las declaraciones del delator, quien está detenido en Brasilia y se acogió a la figura legal de la delación premiada para ser beneficiado por la justicia.

“Extrañamente hay una filtración selectiva (…) Pueden hablar lo que quieran porque aquellos que son mencionados no tienen cómo defenderse, porque no saben de lo que son acusados”, dijo Dilma, al lado de Obama.

“Nunca despedí a un ministro, o acepté que la prensa nombrara o despidiera ministros. Y siendo así, voy a esperar toda la divulgación de los hechos para evaluar la situación”, agregó la jefa de Estado, recordando que el gobierno brasileño no ha tenido acceso a las declaraciones de Pessoa.

La mandataria respondió también a preguntas sobre la seguridad que Brasil brindará en los Juegos Olímpicos del 2016, en Río de Janeiro, a cuya ceremonia inaugural fue invitado Obama, y sobre el caso de espionaje que la llevó a suspender en el 2013 una visita a Washington.

“Desde ese momento hasta ahora algunas cosas cambiaron. Y el cambio se debe al hecho de que el presidente Obama y el gobierno de Estados Unidos han declarado, en varias oportunidades, que no harán más actos de intrusión en países amigos. Yo creo en el presidente Obama”, dijo Dilma.

Fuente: http://www.diariobae.com/notas/81582-alianza-politica-economica-y-climatica-entre-brasil-y-estados-unidos.html

compartir