Noticias

El jefe de gobierno porteño ahora niega que haya que acatar la orden de Griesa

La voltereta de Macri llegó a los buitres

El precandidato del PRO hizo otro giro en su discurso. Aseguró que “hay que negociar desde la mayor dureza posible” con los buitres y negó que el año pasado hubiera dicho que había que aceptar el fallo de Griesa, aunque los archivos lo desmienten.

“Hay que negociar desde la mayor dureza posible”, aseguró ayer el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, al referirse a la disputa con los fondos buitre. Las declaraciones del precandidato presidencial de Cambiemos contrastan con su posicionamiento de mediados de 2014, cuando afirmó que había que “sentarse en el tribunal de Thomas Griesa y hacer lo que él termine diciendo”. Así, la metamorfosis del discurso macrista que comenzó luego del ajustado triunfo porteño del PRO alcanzó ayer al conflicto con los buitres: “No voy a pagar lo que piense que es injusto, por algo me pusieron ‘el cartonero Báez’”, aseveró el mandatario porteño al referirse a sus supuestas dotes de mezquino negociador de contratos con proveedores de la Ciudad y representantes de jugadores de Boca.

Cuando a mitad del año pasado la sentencia del magistrado neoyorquino fue convalidada por la Corte Suprema de Estados Unidos, el dirigente del PRO consideró que, para evitar un default que consideraba inminente, Argentina tenía que “acordar” con los acreedores litigantes una forma de pago. En ese momento deslizó la posibilidad de “pagar de contado” los 1330 millones de dólares de la sentencia original, ya que “no hay mucho margen”. Su diagnóstico y receta fueron hechos en diálogo con Radio Mitre: “Ahora hay que ir, sentarse en el tribunal de Griesa y lo que él termine diciendo, hay que hacerlo. Si no, entramos en default. Tenemos que ir y pagar”.

El conflicto continúa abierto, pero los pronósticos agoreros de Macri no se confirmaron. El mes pasado la precandidata a vicepresidenta del PRO, Gabriela Michetti, profundizó la visión de su jefe político al reclamar acatar el fallo y pagarles a los fondos buitre: “Lamentablemente, una vez que tenés el fallo encima, la Argentina no puede estar incumpliendo fallos”, afirmó la senadora, en consonancia con lo que había manifestado su compañero de fórmula. De acuerdo con las estimaciones del Ministerio de Economía, un hipotético acuerdo bajo los parámetros establecidos por el magistrado neoyorquino con el 7,6 por ciento de los acreedores que no ingresaron al canje insumiría entre 18.000 y 22.000 millones de dólares, más del 50 por ciento de las reservas del Banco Central.

Ayer, entrevistado por Radio Blue, el mandatario porteño actualizó su visión sobre el conflicto. Como sucedió con la seguridad social, YPF y Aerolíneas Argentinas, asumió un discurso muy parecido al del gobierno nacional. “Hay que negociar con la mayor dureza posible, claramente no voy a pagar lo que piense que es injusto. Lo mismo hice en la Ciudad, con cada proveedor”, afirmó Macri. “Nunca voy a hacer algo que me parece que no corresponde. Lo que tampoco voy a hacer es gritar y no arreglar las cosas. No voy a dejar pasar diez años. Si lo escondés bajo la alfombra, las cosas se agravan”, lanzó el dirigente PRO al cuestionar la estrategia del Gobierno en el conflicto.

“Nos dijeron que habían arreglado el tema de la deuda. De golpe, nos desayunamos con que habían arreglado con el 92 y que el 8 por ciento se había convertido en un problema. Ellos eligieron ir a pleitear a unos tribunales donde perdieron sistemáticamente y no lo terminan de resolver”, se quejó. Aunque asegura que el equipo económico es incapaz de hallar una solución favorable para el interés nacional, Macri reconoció que preferiría que “este gobierno arregle el tema antes de irse y nos saque del problema, negociando lo mejor posible”.

Desde su visión, compartida los últimos días por otros dirigentes del PRO como el titular del Banco Ciudad, Rogelio Frigerio, o el diputado nacional Federico Pinedo, la disputa con los fondos buitre explicaría la “falta de inversión” y “generación de empleo”. “Cuando tengo que administrar algo que no es mío, yo tengo que ser muy estricto, muy cuidadoso. Hacerse el generoso con lo que no es de uno es fácil. Desde el primer momento dije que hay que ir y negociar y no caer en esta situación que digan que sos incumplidor”, se corrigió el mandatario porteño.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-278597-2015-08-04.html

compartir