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Agro, la participación del empleo del sector agropecuario en el total de la economía

Puestos de trabajo que aporta el campo

La participación del sector agropecuario sobre el total del empleo cayó de 5 a 3,2 por ciento entre 2002 y 2014. Los sectores que más aportaron al empleo registrado fueron servicios (47,2), industria (19,8), comercio (18,1) y construcción (6,9 por ciento).

La participación del empleo del sector agropecuario sobre el total del empleo privado fue de 5,71 por ciento el año pasado, una reducción de 1,4 punto porcentual en comparación con 2002. Si se toma el porcentaje sobre el total del empleo (público y privado), la reducción fue de 1,8 punto al pasar de 5 a 3,2 por ciento. Los sectores que más aportaron al empleo registrado fueron los servicios (47,2), la industria (19,8), el comercio (18,1) y la construcción (6,9 por ciento). El año pasado, el total de trabajadores registrados en el sector agropecuario ascendió a 365.781 personas, según datos del Ministerio de Trabajo (Secretaría de Seguridad Social-Dirección de Programación Económica en base a datos de la AFIP). La estimación que poseen tanto en la cartera laboral como en el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea) es que el total de empleados del sector sería de 900.000 personas. Es decir que la informalidad laboral ronda el 60 por ciento.

El economista Juan Llach elaboró un informe para la fundación Producir Conservando en donde consignó que el sector agroindustrial representaba el 36 por ciento del empleo total del país. Desde entonces, y en especial luego del conflicto por la 125, ese dato fue utilizado constantemente como caballito de batalla por los dirigentes del sector. Sin embargo, los datos oficiales muestran otra realidad. En 2008, el total de trabajadores registrados en todas las ramas económicas era de 8.508.486 personas. El 36 por ciento de ese guarismo arrojaría que 3.063.054 personas estarían dedicadas a la agroindustria. Ni sumando el total de empleos registrados para ese 2008 en el sector industrial (1.221.624) más los blanqueados en el sector agrícola ganadero (359.659) se alcanzaría el número esbozado por las patronales del sector.

En el período analizado (20022014), el sector agrícola ganadero creó 115.811 empleos registrados, un alza de 46,3 por ciento. De todos los sectores de la economía, fue el que menos dinamismo aportó a la generación de puestos de trabajo registrados. Un poco porque la dinámica mundial va en ese sentido y otro porque los empresarios del rubro parecen propensos a consolidar la informalidad.

Así como la Argentina redujo su participación en 1,8 puntos porcentuales entre 2002 y 2014, Brasil lo hizo en 5,3 puntos, Chile en 3,2 puntos, y el conjunto de la Unión Europea, en 1,8 puntos. Si se mide todo el bloque de América latina y Caribe, se pasó de un 17,7 por ciento del total, a 15,9 por ciento, es decir una reducción de 1,7 punto porcentual. Estos datos fueron estimados por el Banco Mundial. A diferencia de la información de la Argentina que llega hasta 2014, los datos del BM son hasta 2013.

El sector que imprimió mayor dinamismo a la creación de empleos entre 2002 y 2014 fue la construcción con un alza de 242,46 por ciento, y un total de 313.442 puestos creados. Le siguió la minería, con un alza de 139,50 por ciento (46.545 puestos); el comercio creció un 99,90 por ciento (579.454); los empleados del sector servicio incrementaron su plantilla en un 73,89 por ciento (1.284.669); y la industria tuvo un alza de 70,74 por ciento (527.228). En toda la serie, el empleo privado tuvo un alza de 87,94 por ciento.

Hacia el interior

El subsector que más empleo generó dentro del complejo agropecuario y ganadero fue, específicamente, el de los cultivos agrícolas, con 64.349 puestos y una expansión de 49,15 por ciento. Dentro de este rubro, el área que más se destacó en la serie analizada fue producción de semillas, con un alza de 113,1 por ciento, lo que significó la creación de 4314 puestos de trabajo registrados. Los cultivos de hortalizas, legumbres, flores y plantas tuvieron un alza de 94,2 por ciento, con la creación de 8976 puestos. La producción de cereales, oleaginosas y forrajes tuvo una expansión en su mano de obra registrada de 45,4 por ciento, con la generación de 21.636 puestos y el cultivo de frutas, sin contar la vid, logró una expansión de 57 por ciento (16.561 puestos). Es decir, no todo fue pampa húmeda, sino que las economías regionales también aportaron lo suyo desde el punto de vista de la generación de empleo registrado, a pesar de la compleja coyuntura.

Por otro lado, el sector ganadero (cría de animales) tuvo una expansión a una tasa menor, 25,4 por ciento, con la creación de 19.949 puestos. Hacia el interior, la cría de ganado y producción de leche, lana y pelos generó 13.047 puestos, es decir un alza de 18,12 por ciento en toda la serie analizada y la producción de granja y cría de animales (excepto el ganado) creció un 102,51 por ciento (6920 puestos creados).

La expansión de la frontera agrícola, la aparición de los grandes pooles de siembra, y los altísimos valores de la tierra también fueron factores que incidieron en la generación de puestos de trabajo. Los productores que se convirtieron en rentistas alquilan sus campos a prestadores de servicios. Los pooles también trabajan con quienes ofrecen sus prestaciones. Los trabajadores dedicados a los servicios agrícolas tuvieron un alza de 153,69 por ciento. En el período analizado fueron creados 26.630 empleos. Este es un dato concreto de la tercerización en el sector agropecuario.

En toda la economía, el trabajo se apropió hacia 2013, que es el último dato disponible del Indec, de 51,4 por ciento del Valor Agregado Bruto. En toda la serie analizada, los trabajadores aumentaron su participación en 21 puntos porcentuales. El sector agropecuario se apropió en 2013 de 28,2 por ciento del VAB, 23 puntos porcentuales menos que el promedio de toda la economía. Sin embargo, si se observa toda la serie, la participación de los trabajadores se duplicó a partir de 2009 y con mayor intensidad en el período 20112013. Esto obedece a mejores salarios y al impacto de las leyes laborales sancionadas, como es el caso del estatuto del peón rural y la mayor registración a partir de la creación del Renatea.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-279518-2015-08-17.html

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