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Kicillof presento el proyecto de presupuesto 2016 en diputados. El Martes 22 va al recinto

Contra el impacto de la crisis mundial

El ministro de Economía rechazó que el proyecto contuviera medidas de ajuste, o sea un condicionamiento a la política del próximo gobierno. Y advirtió que una devaluación sólo les serviría a quienes tienen “fortunas en dólares para hacerse más ricos”.

“Una devaluación sólo le serviría a los millonarios argentinos que tienen su plata guardada en dólares y esperan hacerse más ricos en un día”, dijo ayer el ministro de Economía, Axel Kicillof, durante la presentación del proyecto del Presupuesto 2016 ante la Cámara de Diputados. En el texto del proyecto, que se tratará en el recinto el martes próximo (día 22), no se advierten modificaciones en la política cambiaria. El proyecto estima un dólar promedio de 10,60 pesos, un crecimiento económico del 3 por ciento y una inflación del 14,5. También se prevé equilibrio en la balanza fiscal y la comercial. Kicillof descartó los trascendidos acerca de que el proyecto contenga medidas de ajuste en el Presupuesto y sostuvo que esos rumores son una estrategia “perversa” de ciertos sectores de la oposición para instalar la idea de una baja en los subsidios. También respondió a quienes criticaron que se pretende limitar a un próximo Gobierno. “El Presupuesto no le va a fijar la política tarifaria al próximo gobierno”, dijo Kicillof y remarcó que la próxima administración podría modificarlo según su programa económico.

El funcionario presentó los lineamientos generales del proyecto de Presupuesto para el año 2016 (ver aparte), acompañado por el presidente de la Comisión de Presupuesto de Diputados, Roberto Feletti, el viceministro de Economía, Emmanuel Alvarez Agis, y los secretarios de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y de Comercio, Augusto Costa. También estuvo presente el presidente de la Comisión de Presupuesto del Senado, Juan Manuel Abal Medina. Kicillof explicó que la presentación se debe realizar en esta fecha por ley, para que sea debatido por el Congreso. “Quienes querían que no realicemos la presentación intentaban que violemos la ley”, sostuvo el ministro.

Entre los grandes números que ofreció a los legisladores destacó que “las exportaciones alcanzarán los 65.000 millones de dólares y las importaciones pasarán de 59.000 a 61.000 millones acompañando, el proceso de reindustrialización”. En cuanto a la disponibilidad de divisas, para el año próximo previó que el precio de la tonelada de soja, principal producto exportable, rondará los 375 dólares, mientras que el barril de petróleo se ubicará en 57 dólares. En respuesta a las críticas respecto deun ajuste implícito en el proyecto, remarcó que el monto de los subsidios se mantiene, pero aclaró que eso no implica un cambio necesario en las tarifas.

Explicó que todas las estimaciones están hechas pensando en un mundo que crecería el año que viene a un ritmo de 3,8 por ciento. No obstante, dijo que si hay una profundización de la crisis, la Argentina cuenta con herramientas políticas económicas para afrontarlas sin que “caiga el peso sobre los hombros del pueblo”. El funcionario indicó que la crisis financiera en 2008 se dirigió de Estados Unidos a Europa, y que en este momento, mediante la caída de los precios de las materias primas, se está trasladando a los países emergentes. “Hoy son los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) los que están sufriendo los impactos de la crisis por dos canales: el comercial y el financiero”, agregó. En ese contexto será vital el comportamiento de los precios de la soja y el petróleo.

Respecto del impacto para la Argentina, sostuvo que fue menor que en los países de la región por las medidas anticíclicas y de desendeudamiento que aplicó el Gobierno nacional. “La crisis internacional no nos encontró con megadevaluaciones ni arrodillados pidiendo financiamiento al mercado internacional, ni pagándoles cualquier cosa a los fondos buitre, ni aplicando medidas de austeridad y ajuste, sino cuidando la demanda interna”, resaltó el funcionario. “Porque si se te cae la demanda externa y además se reduce la inversión pública y, por ende, la demanda interna, la actividad económica va a caer más. Con ese tipo de medidas el mercado (financiero) aplaude, pero la gente va a lamentar y a llorarlas”, criticó Kicillof.

El ministro volvió a referirse al tema cambiario y descartó devaluaciones bruscas. “Si a nuestros socios comerciales se les escapa una variable macroeconómica y nosotros lo seguimos, no vamos a curar al enfermo, vamos a matar al enfermo”, dijo en alusión a la devaluación de la moneda brasileña, que algunos analistas del establi-shment pretenden que sea seguida por un ajuste del tipo de cambio local para no perder competitividad con el principal socio comercial argentino. Insistió también en que la presentación del proyecto no busca condicionar al gobierno que asuma el 10 de diciembre próximo: “No hay intención de condicionar al gobierno que viene en ningún sentido. Quien asuma en diciembre tiene herramientas para modificarlo en función de su programa político”.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-281758-2015-09-16.html

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