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Por el marketing y las redes sociales, avanzan las “saladitas”

A contramano de un consumo que no da señales de recuperación, el comercio ilegal sigue ganando terreno en el mercado argentino apelando a estrategias de marketing cada vez más sofisticadas y al desarrollo de las redes sociales.

Según un relevamiento privado, la cantidad de vendedores ilegales creció un 5,1% en los últimos cinco meses, con 560 ferias “saladitas” repartidas a nivel nacional que, juntas, facturan $ 4396 millones mensuales. La expansión del negocio además volvió a despertar la preocupación de la Interpol -la Organización Internacional de Policía Criminal-, que destacó que detrás de esta actividad a nivel mundial se encuentran el crimen organizado y el narcotráfico.

Ayer, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) presentó su “Mapa de la Argentina ilegal”, que da cuenta de un crecimiento sostenido de la piratería y el comercio informal. El crecimiento más fuerte se registró en la modalidad de los “manteros”, que representa el último eslabón de la cadena comercial, en detrimento del número de “saladitas”, que tuvieron un relativo estancamiento en el último año, con una baja del 0,9 por ciento. A la hora de explicar el alza de los manteros -según el último censo de CAME superan los 26.000 a nivel nacional- en la entidad explican que en el mundo del comercio ilegal se repite el mismo fenómeno de la suba de los alquileres en los comercios tradicionales, que se traduce en la multiplicación de los carteles de “en alquiler” en las principales arterias comerciales de Buenos Aires y el resto del país. “Los incrementos de los alquileres en los puestos de muchas saladitas, generalmente manejadas por mafias, llevaron a que muchos vendedores trasladaran sus puestos a la calle”, advirtieron en CAME.

 En la presentación del nuevo mapa, el presidente de CAME, Osvaldo Cornide, aseguró que “a través del comercio ilegal se infiltra el dinero del narcotráfico”. Cornide estuvo acompañado por un representante de Interpol, Stefano Betti, que alertó que este tipo de actividad “genera ganancias tan grandes como el narcotráfico, pero a la vez implica un riesgo mucho más bajo para los delincuentes”.

Sin entrar en mayores precisiones sobre el alcance del comercio ilegal en la Argentina, Betti aconsejó que el país debe buscar soluciones “creativas” y “coordinadas” entre los distintos organismos nacionales y dio algunas precisiones sobre los pasos por seguir.

“No existen soluciones mágicas, pero sí hay una combinación de medidas que se pueden tomar para reducir el comercio ilegal, como el aumento de las penas para los delincuentes y el decomiso de los productos, que es el punto que más les duele a los comerciantes”, señaló el hombre de la Interpol.

La hora del marketing

El avance del comercio ilegal es un fenómeno nacional, aunque, según el mapa de CAME, la Capital Federal y los principales partidos del conurbano continúan monopolizando los primeros cinco puestos del ranking de manteros y saladitas. En el sexto puesto recién aparece Posadas, mientras que en el top ten de la piratería argentina también figura San Miguel de Tucumán.

En CAME además advirtieron sobre una sofisticación que adquirió el comercio ilegal. “Muchas saladitas se promocionan por redes sociales con publicidad y marketing como si fueran un shopping. Algunas están montando sectores de juegos, guarderías de niños, patio de comidas, promociones especiales, venta online y hasta escuelas de fútbol, como en el caso de La Salada”, señala el informe.

En la entidad empresaria además alertan que en el último tiempo “se descontroló la venta de comida ilegal”, en lo que no dudaron como identificar como un signo de la crisis económica. “Es un fenómeno típico de épocas difíciles, donde esa opción aparece ya sea como recurso para mejorar los ingresos o como opción de empleo. Pero es grave no sólo por la competencia desleal frente al comercio gastronómico, sino por la falta de control bromatológico de esos productos”, explicaron en CAME.

El informe precisó que es cada vez más común la utilización de las redes sociales, como Facebook o WhatsApp, para difundir la organización de ferias caseras o ambulantes. “Las ferias de garaje o americanas no son formatos nuevos, pero en el último año han crecido considerablemente, tanto en ciudades chicas como en Buenos Aires, Córdoba, Rosario o Mendoza”, alertó CAME.

Negocio sin techo

Participación en alza

Según CAME, las ventas ilegales de manteros y saladitas sumaron en agosto $ 4396 millones, lo que equivale al 10,2% del comercio minorista total

Expansión nacional

La Capital y el GBA continúan mostrando los mayores niveles de ilegalidad, pero a nivel nacional las saladitas están presentes en 129 ciudades.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1830006-por-el-marketing-y-las-redes-sociales-avanzan-las-saladitas

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