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Inventos argentinos, al mundo

El dulce de leche, la birome y el colectivo están desde hace un tiempo acompañados en el pedestal de inventos argentinos exportados con éxito al mundo por otros productos que se crearon en estas tierras y conquistaron mercados externos: Twistos, de PepsiCo; Mantecol, de Georgalos, primero, y de Mondelez, en la actualidad; las aguas saborizadas, de Danone, y la pava eléctrica de Philips, con interruptor para calentar en su punto justo el agua para el mate.

La lista de innovaciones gauchas encierra en sí misma una buena y una mala noticia. La buena es que el país es visto como una fuente de productos que trascienden sus fronteras; la mala es que deberían ser centenares y no la excepción a la regla. Según contextualiza Federico Trebucq, profesor de Economía Política Profesional de la Universidad Siglo XXI, no hay aquí una estructura empresarial orientada a la producción de bienes novedosos. “Mientras en otros países se invierte el 2% del PBI en investigación y desarrollo, acá se desembolsa sólo el 0,2% del producto”, dice el académico.

Entonces, ¿cómo es que surgen los casos mencionados? “Aparecen porque el país también tiene sus aspectos positivos: un buen acervo de creatividad, valioso capital humano y gente confiada en lo que inventa -responde Trebucq-. El tema es que son «cisnes negros», cuando lo positivo sería que hubiera cien de estos productos exitosos. Son casos de éxito para el empresario puntual, pero no impacta significativamente en el desarrollo general del país.”

Uno de estos “cisnes negros” es Twistos, que compite en un segmento dentro de la categoría de galletas, denominado saltycrackers, y está dirigido a la mujer moderna y en general a un público que busca un equilibrio entre lo sano, lo rico y lo natural. “Se lanzó en 2008 en la Argentina y Chile, para luego expandirse a otros países de América latina, como Uruguay, Brasil, Venezuela, México, Canadá y los Estados Unidos”, cuenta Pablo García, director de Marketing de PepsiCo Alimentos Cono Sur.

Ninguna marca se había adueñado de los atributos “rico y sano”, y Twistos logró reunir las dos cualidades en igual proporción. García destaca que, desde sus orígenes, la marca fue pensada para hacer del break de las mujeres un mejor momento. “Supo adelantarse, entendiendo que los cambios en la rutina de las mujeres iban a ir acentuándose con el paso del tiempo”, acota.

Agua en el punto justo

En un país matero como la Argentina, no es de extrañar que fuera inventada la pava eléctrica que calienta el agua al punto justo que se necesita para disfrutar de unos ricos “verdes”.

Así fue como, en búsqueda de nuevos productos para el mercado local, en 2006, el equipo de Innovación de Philips Argentina descubrió que, en el (aparentemente) ya conocido mundo del mate, faltaba algo: los consumidores tenían muchas dificultades para calentar con exactitud el agua, que, por lo general, ronda entre los 70 y 80°C. “El equipo de Innovación de Philips Argentina creó la primera pava eléctrica específica para la infusión nacional”, comenta Pablo Norese, gerente de Marketing Latam de Philips.

Pero el invento no se cerró sólo al marcado local. En la actualidad vende 300.000 unidades por año aquí y en Polonia, Uruguay, China y Turquía. “Diferentes investigaciones dieron como resultado que, para los consumidores locales, obtener la temperatura justa para el mate era fundamental -dice Norese-. Además de lograr una temperatura exacta, la pava eléctrica desarrollada tarda en hacerlo hasta cinco veces menos, si se la compara con una tradicional.”

Tiene 70 años de historia en la Argentina, es primero en ventas en Navidad y fue inventado por un inmigrante griego. Todas estas pistas llevan a Mantecol, el postre creado por Georgalos, marca que luego fue vendida a Cadbury y que pasó a ser de Mondelez cuando esta firma compró a la compañía inglesa, en 2010. Esta creación criolla, que algunos atribuyen a la mujer de Miguel Georgalos, el patriarca de la firma llegado de Grecia en la década del 40, hoy se vende también en Chile, Uruguay y Canadá.

“Desde 1940, Mantecol es reconocida en la Argentina como una golosina referente de nuestra cultura. Es ícono de la argentinidad, denominada la golosina nacional y producto favorito para compartir en familia”, destaca Peter Whitney, gerente de Activación de Categoría en Mondelez International.

Un nuevo segmento

El último de los “cisnes negros” viene en forma líquida: se trata de las aguas saborizadas, creadas por Danone allá por 2002. Lo hizo a partir de dos categorías: una 0% azúcar y 0% calorías bajo la marca SER, y otra regular, bajo la marca Villa del Sur Levité.

“Desde entonces, estas dos marcas fueron las creadoras e icónicas de la categoría de aguas saborizadas. Detrás de Levité vinieron un montón de opciones y muchos jugadores, lo que hizo al mercado cada vez más dinámico, más competitivo y más grande”, comenta Romina Fernández, directora de Marketing de Aguas Danone.

El escenario que permitió que germinara esta creación estuvo integrado por un movimiento social hacia hábitos más amigables con la salud y el cuidado del cuerpo; el crecimiento de productos bajos en calorías, especialmente en el segmento de las mujeres, y un inestable contexto económico, que propició apertura de nuevas soluciones para el consumidor. Hoy, las aguas saborizadas se venden en mercados tan disímiles como México, Uruguay, Brasil, Francia, España, Inglaterra, Dinamarca, Alemania e Indonesia. Pero nacieron en la Argentina, como la birome, el dulce de leche y el colectivo.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1837246-inventos-argentinos-al-mundo

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