Un salto del tipo de cambio provocaría una disparada de precios, según economistas de distintas tendencias

Los riesgos de la devaluación y la inflación

Cuatro economistas de diferentes orientaciones coinciden en que una liberalización abrupta de los controles a la compra de moneda extranjera dará lugar a una megadevaluación, la cual se trasladará a los precios.

Las fiestas de fin de año, el cambio de gestión en Economía y la expectativa de devaluación son tres elementos que aumentan el riesgo de subas desmedidas de precios de acá a fin de año. Mientras en la arena política se define la sucesión presidencial, los empresarios de los sectores concentrados, especialmente en el rubro de consumo masivo, están a la expectativa, mientras que el salario real de los trabajadores, a la espera. Las promesas de Mauricio Macri y sus economistas de levantar las restricciones a la venta de divisas el “día uno” despiertan los fantasmas de la devaluación brusca, mientras que en el caso de Daniel Scioli la apuesta es por el gradualismo. Además, hay planes de suba de tarifas y en enero vence Precios Cuidados, que podría sumar presión inflacionaria para el año que viene. Página/12 consultó sobre estos temas a economistas de distintas raíces ideológicas.

Si bien hay puntos en común en la agenda económica de los dos candidatos, como la política de retenciones, la quita de subsidios a las tarifas y la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, existen varios temas en donde se plantearon diferencias en forma explícita. El primero es la estrategia en el mercado del dólar, billete que en la Argentina constituye el “precio de los precios”. Condiciona a la inflación, a los subsidios a la energía, a las ganancias de los sectores exportadores y parte de la competitividad industrial, por ejemplo. Otro tema en el que hay visiones distintas es el control a las importaciones que protege a la industria local, de ahí que las cámaras que nuclean al empresariado pyme, que emplea al 70 por ciento de la mano de obra, hayan hecho hincapié sobre la voluntad aperturista que tienen Macri y sus economistas.

“Gradualismo” es la palabra de Scioli. Su asesor económico Miguel Bein dice en el último informe de su consultora que “la intención de recapitalizar al BCRA está al tope de las prioridades” y apuesta a que sea “el BCRA el que define el valor del dólar en un esquema de flotación administrada mientras se dan incentivos a la liquidación de exportaciones retenidas, repatriación de capitales y acuerdos bilaterales”. Bein explica que “cualquier intento de corregir en forma brusca el tipo de cambio corre el riesgo de una aceleración de la tasa de inflación que impacte en el poder adquisitivo de los salarios, sin ganancias de competitividad”.

La propuesta de Macri es distinta. Uno de los ejes de su campaña económica fue la liberación inmediata del mal llamado “cepo cambiario”. “No se puede demorar más, porque si no abrimos el cepo no van a entrar dólares al país”, dijo días atrás, y pidió “no tener miedo a hacerlo”. También consideró que “el dólar a 9,50 pesos no existe”. En su asistencia a un almuerzo que organizó hace dos meses Eduardo Eurnekian, Macri detalló que “el mercado va a fijar el tipo de cambio, no vamos a intervenir”, aunque en una entrevista reciente señaló que “la flotación administrada, un único tipo de cambio y el compromiso a bajar la inflación van a generar que sobren dólares”. En pocas palabras, Macri tiene una estrategia más agresiva que Scioli en relación al dólar.

Las voces

Marco Lavagna, ex candidato a diputado por el Frente Renovador y asesor económico de Sergio Massa, indicó a Página/12 que “la devaluación tiene un impacto del 40/50 por ciento en precios y depende de cómo se abra el cepo. Para no modificar el dólar se necesitan 20 mil millones de dólares. Como es muy difícil que esa entrada de capitales sea de un día para el otro, una apertura inmediata podría significar un dólar de 15/16 pesos. Después podría estabilizarse en un nivel menor, pero el tema es que los precios no bajan. Por otro lado, si se abren fuertemente las importaciones se limita la inflación, aunque tenés problemas con la industria”.

Dante Sica, director de Abeceb.com, indicó a este diario que “los grados de libertad se han achicado. La situación externa está muy difícil, Brasil sigue a la baja y otros países de la región han devaluado. Con un nivel de reservas mucho más alto te podés bancar el gradualismo, pero así es difícil”. “En materia de inflación, diciembre va a ser un mes caliente. El Banco Central tiene que emitir muchos pesos, está el aguinaldo y las expectativas devaluatorias por la nueva administración”. Pablo Rojo, economista de Macri, declaró días atrás que “en los precios que hoy tiene la economía ya está descontada la devaluación”. Sica consideró que “hay una serie de bienes durables y servicios cuyos precios vienen siguiendo la cotización del paralelo, aunque es difícil saberlo con precisión”.

Alejandro Fiorito es un economista de la Universidad de Moreno. En diálogo con este diario señaló que “cualquier devaluación va a tener efecto en precios”. “Salir del cepo el `día uno` requiere la cantidad de dólares que se demandarían. Como en principio parece que ese nivel de reservas no está, la apertura implicaría un pico devaluatorio. Ese escenario es disruptivo y no creo que a ningún gobierno le convenga. Hay que tratar de no devaluar para no erosionar el salario, y ganar competitividad subsidiando los costos”, agregó.

Para Ramiro Castiñeira, de Econométrica, consultora de Mario Brodersohn, “el equipo de Macri habla de un dólar a 14, 15 o hasta 16 pesos. En ambos escenarios la inflación se va a acelerar. Mientras más fuerte se devalúe, más impacto sobre precios y más recesión. Me huele que el macrismo lo haría de forma violenta, y encima lo tienen que hacer rápido para echarle la culpa al gobierno que está terminando. Scioli intentará moderar el impacto social y político, aunque a costa de no saber si el ajuste soluciona las cuestiones de fondo. El otro va por la solución de fondo pero sin saber si lo podrá manejar. Las tarifas es otro tema sensible, si se eliminaran todos los subsidios de un día para el otro, la inflación subiría 20 puntos”.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-285287-2015-11-03.html

compartir

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *