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Con 92.000 usuarios sin luz, la pregunta: ¿qué tarifa tendrán que pagar los porteños para evitar apagones?

La altas temperaturas impulsaron con fuerza la demanda de energía eléctrica hacia la tarde del lunes, que escaló hasta ubicarse a apenas 300 megavatios del récord histórico (24.034 MW) registrado el 20 de enero de 2014.

Pasadas las 21, aún quedaban 91.834 clientes sin suministro eléctrico: 41.295 de Edenor y 50.530 de Edesur.

Así, los cortes que han afectado a miles de departamentos, casas, comercios y empresas -en medio de la ola de calor agobiante- renuevan el debate sobre las tarifas y la eficienciaque tienen hoy en día los multimillonarios montos que componen los subsidios.

En un contexto en el que casi 92.000 usuarios padecieron los problemas de suministro, surge la pregunta: ¿cuánto estarían dispuestos a pagar si les prometieran que los apagones dejarán de ser un problema recurrente?

Posiblemente esta respuesta dependerá de en qué medida los han sufrido, de la frecuencia, de la duración de cada uno. También, de su capacidad, en términos presupuestarios, para hacer frente al incremento en las boletas.

Pero algo que sí es seguro es que para el Gobierno mantener o no lo beneficios ya dejó de ser una opción.

Esto, en un contexto en el que un déficit fiscal histórico (7% del PBI) le impide mantener unapolítica heredada del kirchnerismo que, lejos de haber reducido el problema, lo acentuó.

“Es un poco el tema del huevo o la gallina: las empresas eléctricas dicen que no tuvieron ajustes de tarifas y el Gobierno anterior argumentó que no invirtieron según lo acordado. La realidad es que casi todo lo que se destinó a subsidios no fue para inversión sino a pagar sueldos”, afirma Juan José Aranguren, secretario de Energía.

El ministro le pone cifras al problema: “Hoy la generación eléctrica demanda unos $900 por megawatt hora, cuando la tarifa equivale a $90. Es decir, sólo alcanza para cubrir el 10%”.

“Es absurdo que un país que tiene que importar energía luego la termine subsidiando”, completa.

Números que hablan por sí solos

Un exhaustivo informe de ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto) y del IAE (Instituto Argentino de la Energía “General Mosconi”) da cuenta de que los clientes de Edenor y Edesurpagan hasta diez veces menos que el resto de los usuarios de la Argentina.

La brecha se amplía todavía más, hasta 22 veces (sí, ¡22 veces!), al comparar los mismos consumos en Capital Federal o en el conurbano bonaerense con el de algunos países vecinos.

La crisis energética adquirió tal magnitud que el camino de solución ya pasa directamentepor el rediseño total de la política para este sector.

Por las magnitud de las distorsiones, los técnicos de ASAP-IAE consideran que la quita debeneficios ya no puede hacerse tipo “shock”, sino que más bien debe avanzarse en unproceso gradual.

Desde Cambiemos indicaron a iProfesional que el 40% de los usuarios de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano abonan una factura que promedia los $30 por mes.

En coincidencia con Aranguren, afirman que ese monto no alcanza ni siquiera para cubrir el 10% de los costos que implica generar, transportar y distribuir la electricidad a los hogares.

Ante ello, las asociaciones que nuclean a las empresas de distribución alzan la voz para alertar que la situación actual resulta insostenible. Recalcan que no puede ser que mucha gente estépagando a razón de $1 por día por el servicio.

Maraña de subsidios
En una economía que viene de años de alta inflación, la masa de subsidios se ha vueltoinmanejable: provoca un agujero fiscal cada vez más grande y, al mismo tiempo, injusticias hacia la economía interna.

Algunos datos revelados en el documento técnico brindados a este medio por ASAP y el IAE:

1. Los usuarios de Edenor y Edesur (CABA y GBA) abonan casi 6 veces menos por su consumo que los de Santa Fe y de Córdoba.

2. La diferencia con el resto del país es de 2,75 veces, en promedio.

3. Contra lo que podría suponerse, los más beneficiados no son los que consumen poco, sino los del segmento medio y alto en la escala (más de 150 kw/h mensuales).

4. Estos clientes pagan 10 veces menos que los de Santa Fe y Córdoba. Y casi 5 veces por debajo de otras provincias del interior.

5. Si el consumo es aún mayor (1.000 kw/h por mes), en el AMBA se abonan tarifas de electricidad 6,5 veces más bajas que, por ejemplo, en esas dos provincias.

6. En el caso de las industrias, una que contrate una potencia de 300kw con Edenor o Edesur, afrontará pagos 2,4 veces menores a una radicada en Mendoza (y de 1,5 veces menores que el promedio de las provincias).

El informe de ASAP-IAE da cuenta de un dato que exime de comentarios: mientras que uncliente medio de Edenor o de Edesur abona sólo el 20% de su consumo, el Estado se hace cargo del 80% restante a través de los subsidios.

La ecuación es inversa para el resto de los argentinos: el 70% es tarifa y el 30%, beneficios tarifarios.

Por cierto, termina siendo un beneficio aparente, ya que luego el Gobierno debe emitir para cubrir el rojo fiscal que estos multimillonarios gastos en subsidios generan, esa emisióngenera inflación que se traslada, por ejemplo, a los alimentos que adquieren en un supermercado.

Comparaciones odiosas
Los desajustes también se dan en los consumos energéticos más altos, alqgo que echa por tierra la idea de que las tarifas planchadas son una ayuda exclusiva para “los que menos tienen”.

En este sentido, las empresas, los industriales, los comercios y las centrales eléctricas delAMBA absorben casi el 60% de los beneficios otorgados en el gas y el 50% a los de laelectricidad.

Desde el Cippec destacan también que entre 2002 y 2014 las tarifas residenciales pasaron a ubicarse en niveles más bajos incluso que los de la década del setenta.

“Desde 2003, las tarifas reales, es decir ajustadas por inflación, cayeron un 60% en el caso del gas, y cerca de un 80% en el de la electricidad”, afirman.

La brecha entre lo que abona un cliente de Edesur/Edenor y otro en América Latina llega a las 22 veces.

ASAP/IAE efectuaron esas comparaciones en dólares. Teniendo en cuenta hogares con usos similares del servicio.

– Para un consumo de 30 kw/h por mes, un usuario en Argentina paga apenas el 17% de los valores que se manejan en la región. En otras palabras, la tarifa promedio regional es seis veces la de Edenor y Edesur.

– Esa brecha se amplía para niveles más altos: hasta 300kw/h (consumo promedio y típico uso residencial), el porteño destina tan sólo el 6% de lo que afronta, por ejemplo, un chileno,para un uso del servicio similar. Es decir, un usuario del país trasandino paga 17 veces más.

-Contra Brasil, la diferencia es de 22 veces. En Argentina se abona el 4,6% en comparación con un uso similar del servicio en ese territorio.

-En relación al promedio regional, en esos territorios se abona, en promedio, 13 veces másque el importe de las boletas en Capital y GBA.

Diferencias parecidas en comercio e industria
Una industria argentina ubicada en el Área Metropolitana abona una tarifa que representa el13% del promedio regional y que viene a ser el 6% del gasto de una radicada en Brasil.

En otras palabras, la firma brasileña afronta por el servicio eléctrico el equivalente a casi 16 veces la tarifa local.

Estas distorsiones lejos están se acotarse al sector energético. También otras políticasimplementadas por el kirchnerismo se han deteriorado después de 12 años.

“¿De qué sirve mantener una ayuda estatal a grandes industrias que lo que hacen escomputar esos subsidios como una ganancia mientras que la población sufre la continua inflación?”, afirma a iProfesional un ejecutivo del rubro alimenticio.

Este empresario, que pidió no ser mencionado, también se pregunta cuál es el beneficio de que gran parte de la sociedad pague más, por ejemplo, por un kilo de helado más que por el uso de electricidad.

Sin embargo, el kirchnerismo vio en este tipo de distorsiones una estrategia política parafomentar el consumo.

De hecho, los subsidios pasaron de representar el 0,4% al 4% del PBI en la década k , siendo elrubro Energía el que se lleva la mayor parte.

Los beneficios otorgados por este concepto ya equivalen -por ejemplo- a trece veces lo destinado a la Asignación Universal por Hijo. Sin embargo, esta mayor masa de dinero en nada contribuyó a que los apagones disminuyeran.

El ex secretario de Energía, Emilio Apud afirma que los cortes este verano serán de mayor frecuencia y duración: “Hace diez años, el promedio en Capital Federal era de poco más decuatro horas. Hoy, en las mismas zonas, están en el orden de las 25 horas”.

“Se vienen semanas críticas por las altas temperaturas. Se vienen los peores momentos. Por eso apelo a la solidaridad de todos para ayudar a aplacar una demanda que por el lado de la oferta no vamos a poder suplir”, expone Aranguren con realismo y crudeza.

Aumentos, en la gatera
El ministro de Energía ya adelantó que el Gobierno dará a conocer en breve un nuevo esquema tarifario.

Desde su entorno afirman que los aumentos, en términos de porcentajes, podrían asustar a más de uno. No así en términos relativos, ya que hay usuarios que abonan sólo $30 mensuales.

El plan, de acuerdo con lo ya publicado por iProfesional, incluye:

1. Una quita gradual en los subsidios. Será de modo progresivo, hasta llegar al 90%.

2. Los beneficios tarifarios quedarán acotados sólo a los sectores de menores recursos.

3. El importe de las boletas de luz se incrementará hasta 500% en Capital Federal y elconurbano bonaerense (4 millones de hogares).

4. En Fundación Pensar (ligada a Cambiemos) estiman que el recorte le garantizará al Estado un ahorro anual superior a los $100.000 millones.

“Respecto a los próximos niveles tarifarios, va a ser un cambio gradual, escalonado. No podemos ir de un día para el otro. Además, vamos a implementar una tarifa social para los que menos tienen”, confirma Aranguren.

“De los 12 millones de hogares, serían 2 millones los que tendrían ese beneficio, por el equivalente a 150 kw hora por mes”, añade.

Carlos Melconian, actual presidente del Banco Nación, hizo algunas cuentas sobre cuánto representaría el quite de los beneficios si el Gobierno decidiese eliminarlos por completo.

Aseguró que en electricidad se requiere:

-Aumentar 250% la factura domiciliaria, de $50 a $175 bimestral promedio

-Para consumos pequeños subsidiados, de $50 a $300 (500%)

-Para comercios e industrias, un 400%.

Se acercan el momento de las definiciones. Por lo pronto, desde el Gobierno apelan al uso racional.

“Si no damos señales claras del costo económico de producir un bien y lo terminamos regalando, entonces va a ser difícil generar conciencia de ahorro”, afirma Aranguren.

El funcionario sostiene que el crecimiento de la demanda energética fue del 4% anual mientras que la economía no creció a esa tasa.

Y considera que esto obedeció a que los importes  bajos que se pagan terminaronexacerbando el consumo.

“No podemos resolver el problema si no nos damos cuenta que lo tenemos, aunque sea heredado”, afirma.

Muy probablemente ése sea ese el principal escollo que enfrentará el Gobierno de Macri.

Un obstáculo que el economista Ricardo López Murphy lo resumió tiempo atrás con esta frase, tan simple como elocuente: “Ahora se hará muy difícil persuadir a los argentinos de que losservicios tienen que ser pagados por los usuarios. Después de estos doce años, volver a cobrar lo que las cosas cuestan va a ser traumático”.

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/225192-Con-92000-usuarios-sin-luz-la-pregunta-que-tarifa-tendran-que-pagar-los-portenos-para-evitar-apagones

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