En las cuevas, maldicen las ventas legales

Los mayores controles en la city porteña y la venta sostenida de dólares legales para ahorro y turismo pincharon la burbuja especulativa que tocó un piso de 13,20 pesos. La divisa oficial se mantuvo sin cambios y la Bolsa retrocedió un uno por ciento.

El dólar blue sigue sin encontrar su piso. En las cuevas del microcentro ayer cayó cinco centavos para cerrar a 13,20 pesos, habiendo acumulado una baja de 40 centavos en la semana y de 60 centavos en lo que va del año. El dólar oficial, por su parte, se mantuvo sin cambios a 8,67 centavos, aunque en la semana subió dos centavos y en el año 12 centavos. Esta tendencia convergente hizo que la brecha se reduzca al 52 por ciento. Una de las causas que influyó en la baja del dólar negro es la venta de dólares para ahorro y turismo. En la primera semana de febrero se vendieron 206,8 millones para ahorro y en el año la cifra se eleva a 663 millones. A su vez, la demanda de dólares para turismo sumó 12,6 millones en la semana y 78 millones en el año. El conjunto de esas compras impacta en las reservas que en la semana cayeron 178 millones de dólares y quedaron en 31.277 millones. La baja no fue mayor porque el Central restringió por tercer día consecutivo la venta de dólares a algunos importadores, con los cuales el titular de la entidad, Alejandro Vanoli, se reunirá el lunes para reiterarles que la situación es coyuntural y no afectará la cadena de pagos ni el ingreso de productos. Las acciones de la Bolsa de Valores cayeron ayer un 1 por ciento arrastradas por la brasileña Petrobras, que retrocedió 7,8 por ciento.
El dólar negro alcanzó un pico de 15,95 pesos a fines de septiembre del año pasado y desde entonces comenzó a retroceder por una combinación de acciones llevadas adelante por el Gobierno, entre las que se incluyeron desde mayores controles en la city porteña hasta la venta sostenida de dólares legales para ahorro y turismo. Los controles permitieron desbaratar una serie de cuevas, como la que funcionaba en la financiera París Cambio, que había sido suspendida preventivamente en enero y a la cual el jueves se le revocó su autorización para operar. Al mismo tiempo, el Central continuó vendiendo dólares para ahorro y turismo. El año pasado se vendieron 2965 millones de dólares para ahorro y otros 490,3 millones para turismo, lo que elevó la cifra a 3455 millones y en lo que va de este año la tendencia es ascendente, ya que en poco más de un mes el dólar ahorro sumó 663 millones y el turista 78 millones, acumulando 741 millones, el 21 por ciento de todo lo vendido en 2014.
Lo paradójico es que esta mayor demanda se produce en un contexto donde el dólar se mantiene relativamente estable, subiendo a una tasa que anualizada se ubica muy por debajo de la que ofrece un plazo fijo o el promedio de las acciones de la Bolsa. El Banco Central detalló días atrás que entre el 31 de enero de 2014 y el 30 de enero de 2015 el tipo de cambio oficial subió un 7,7 por ciento y el dólar blue un 7,5 por ciento, mientras que los plazos fijos rindieron 23 por ciento en promedio y el índice de acciones líderes del Merval, un 37 por ciento. Vanoli aseguró además el lunes pasado que este escenario se mantendrá. “Vamos a ir administrando la política cambiaria para que vaya manteniendo la competitividad, pero sin ningún salto brusco y sobre todo privilegiando que la variación en el tipo de cambio no sea superior a la tasa de interés, porque si no se generan esos incentivos a la dolarización que han generado tanta tensión en la economía argentina”, sostuvo.
Entre las causas por las que la demanda del dólar oficial igual se mantiene alta se pueden mencionar la supervivencia de una cultura dolarizadora del ahorro, independientemente de cual sea el ritmo de suba de la divisa, y las compras por parte de ciudadanos que ahorran en dólares para poder adquirir una vivienda en el futuro y todos los meses aprovechan el cupo que les autoriza la AFIP ya que si guardaran el dinero en un plazo fijo en pesos, no podrían dolarizarlo de un día para el otro cuando estuvieran en condiciones de comprar la propiedad.
Los que sí tuvieron dificultades para acceder a dólares esta semana fueron los importadores y los bancos. Las restricciones comenzaron el miércoles y ayer todavía continuaron. En el Banco Central reconocen que desplegaron una política de administración comercial-financiera más activa, pero aseguran que no afecta el ingreso de los productos y tampoco pone en riesgo la cadena de pagos. “No se frena el ingreso de ningún producto, se trata de una cuestión netamente financiera referida al cómo y el cuándo del giro de los dólares al exterior”, explicó un directivo del BCRA a Página/12 el jueves. Lo que busca la autoridad monetaria es administrar las divisas para evitar fuertes caídas coyunturales que tengan impacto sobre las expectativas de los actores económicos. Por eso dicen que el problema es financiero. La intención es flexibilizar nuevamente la situación en los próximos días, cuando ingresen los dólares que obtuvo YPF en la última colocación de deuda y se liquiden más dólares de la cosecha. El titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, les planteará además a los importadores el próximo lunes la necesidad de que busquen formas de ampliar los plazos de pago.
Fuente: Página12
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