Los empresarios piden actualizar Ganancias para evitar una escalada de los reclamos salariales

Los dueños de empresas y comercios pretenden que el Gobierno avance en un cambio en el Impuesto a las Ganancias antes del inicio de las negociaciones salariales más gruesas, como Comercio, que durante la semana próxima comenzará a tener contactos formales entre empresarios y gremialistas.

«Es un impuesto que distorsiona la negociación paritaria. Tanto para los sectores que tienen trabajadores afectados como para los otros que no nos pasa esto pero que vamos a tener que estar en esta discusión sin tener la capacidad económica de absorber un aumento por encima del 30%», enfatizó otro empresario consultado por el diario porteño BAE Negocios.

Según ese medio, entre los industriales de la UIA existe un amplio consenso sobre lo necesario que es un eventual anuncio del Gobierno de aumento del mínimo no imponible. La central fabril no tendrá un posicionamiento como sector para evitar una confrontación con la administración central, varios de los integrantes de esa mesa chica plantearon públicamente ese posicionamiento.

Empresarios mercantiles e industriales se encuentran «preocupados» por la alta conflictividad que generará en el ámbito laboral la ausencia de actualización del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, afecte directamente o no a los trabajadores bajo su órbita. Y si bien no existe un pedido formal hacia el Gobierno, hombres de negocios prometen poner el tema en una mesa de negociaciones con el objetivo de aliviar el reclamo gremial en las paritarias.

Sucede que el efecto de Ganancias se hará presente también al ámbito a donde se trasladará el debate para empardar la pérdida del poder adquisitivo de los empleados. Allí los sindicatos buscarán que los empresarios absorban la pérdida de puntos en el acuerdo paritario que generará el impuesto que alcanzará a los empleados que tenían en 2013 salarios por encima de los $15.000 y aquellos que superen esa marca desde este año.

«En estos días hablé con el secretario general del gremio de nuestro sector y me comentó que la negociación tendrá como eje central a las Ganancias porque no van a aceptar perder el poder adquisitivo por un impuesto», confesó a BAE Negocios un jefe empresario.

Pero el mismo representante sectorial alertó que el debate por Ganancias tendrá un doble efecto: salarial y político. Sucede que «varios gremios pedirán incrementos muy elevadosporque sus trabajadores están alcanzados por el impuesto», pero otros sindicatos «ya nos informaron que se sumarán a los mismos pedidos a pesar de que sus ingresos no son afectados por Ganancias».

«Me dijeron que será una postura política porque en medio de un año electoral no pueden quedarse muy detrás de otros pedidos. Esa situación nos va a poner contra las cuerdas porque estamos en un año en donde el crecimiento de las ventas no será considerable para absorber semejante reclamo salarial», advirtió el empresario consultado por el matutino.

Los empresarios aceptaron que la pauta salarial no podrá ser sensiblemente reducida, como pretendían de antemano. al ámbito a donde se trasladará el debate para empardar la pérdida del poder adquisitivo de los empleados volverá a rondar los 30 puntosporcentuales, a la baja por el efecto inflacionario, cuya alta sostenida de los últimos años fue controlada, según las mediciones tanto del Indec como de consultoras privadas.

Por este motivo, los dueños de empresas y comercios pretenden que el Gobierno avance en la resolución de esta problemática antes del inicio de las negociaciones salariales más gruesas, como Comercio, que durante la semana próxima comenzará a tener contactos formales entre empresarios y gremialistas.

La «distorsión» de Ganancias
Los aumentos deberían ser 16% más altos para que la pauta real del 30% se cumpla. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) señaló que las paritarias de este año deberían ser del 46% para que el 30% de un eventual acuerdo se haga efectivo en los bolsillos de los trabajadores. Sucede que el 16% restante estaría afectado por el Impuesto a las Ganancias.

«La falta de actualización de los parámetros (Impuesto a las Ganancias) provocará que todos los trabajadores alcanzados vean resignar hasta un 36% del incremento negociado y en consecuencia el aumento real de bolsillo se ubicará en torno al 20%, lejos del 30% teóricamente obtenido, con el agravante de que la pérdida será mayor para los sueldos más bajos, dentro de los alcanzados por el impuesto», destacó el informe.

Bajo el título «Paritarias e Impuesto a las Ganancias: el efecto de no modificar los parámetros para los empleados alcanzados por el tributo», el Iaraf señaló que quienes tenían una remuneración mensual bruta menor o igual a $15.000 hasta agosto de 2013 han quedado desde ese momento excluidos del impuesto, cualquiera haya sido el aumento posterior de sus ingresos.

Por el contrario, quienes percibían ingresos superiores a esa cifra han quedado presos de la falta de actualización de mínimos y, fundamentalmente, tramos de escala, lo que ha provocado que o no se paga el impuesto o se tribute al menos un 20% del ingreso neto (en el caso de que dicha situación se mantenga para el año 2015).

«En esta última situación se encuentran aproximadamente 1,1 millones de empleados en relación de dependencia y también la totalidad de los trabajadores independientes que no se pueden adherir al monotributo, los que suman 0,8 millones de contribuyentes», señala.

«El deterioro que se produciría en el salario real de estos trabajadores, de materializarse un nuevo año sin cambios en los parámetros de cálculo (la última modificación en los mínimos data del año 2013, en tanto los tramos de escala permanecen congelados desde el año 2000),impulsa el pedido de mayores incrementos nominales para compensar el probable efecto de la superior presión tributaria del Impuesto a las Ganancias», alertó en el informe el Iaraf.

Fuente: Iprofesional
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