Cómo prevenirse de buitres y de Griesa

“El fallo de Griesa vuelve prácticamente imposible la reestructuración de deuda”, afirmó el Nobel Joseph Stiglitz, sin que los representantes del FMI y de JP Morgan Chase, presentes en el panel, intentaran contradecirlo.

“La decisión del juez de distrito Thomas Griesa vuelve prácticamente imposible reestructurar las deudas soberanas. Su decisión erosiona al sistema financiero internacional. Por eso necesitamos una ley de quiebras internacional, una regla sobre qué hacer cuando un país debe más de lo que puede pagar”, afirmó ayer el economista estadounidense Joseph Stiglitz. Al participar de un panel de debate organizado en Washington por Atlantic Council, un “think tank” estadounidense, el Premio Nobel de Economía ponderó la reestructuración realizada por Argentina, destacó la posición del Gobierno en la disputa con los buitres y reclamó la creación de un mecanismo global para llevar adelante renegociaciones de deuda soberana. “Critican a la Argentina porque les hizo frente a los fondos buitre y habló en voz alta”, lanzó Stiglitz. “Tenemos los fondos para pagarles a todos nuestros acreedores. Les ofrecemos a los buitres lo mismo que al 92,4 por ciento que participó de la reestructuración”, reiteró en tanto, durante su intervención en la charla, la embajadora argentina en Washington, Cecilia Nahón. El “panel de alto nivel” lo completaron el director del departamento legal del FMI, Sean Hagan, y un banquero del JP Morgan Chase, Maarten Petermann.

A pesar de la heterogeneidad de los expositores, todos compartieron el cuestionamiento al accionar buitre, los fallos del sistema judicial estadounidense y remarcar la necesidad de introducir cambios a escala global. Esa cohesión representa una rara avis para los eventos sobre temas vinculados con deuda, reestructuraciones y la economía argentina, en una ciudad donde el poderoso lobby buitre lleva la delantera. Sin la presencia de los voceros de los fondos litigantes en el escenario, el eje del debate estuvo puesto en cómo abordar el problema buitre.

“La decisión de la Justicia de Estados Unidos incrementa el riesgo de que existan holdouts y frena la participación del resto de los acreedores en una reestructuración. Hay un debate sobre si el fallo es limitado a la Argentina, pero el propio mercado advirtió la existencia de un riesgo y promovió nuevas cláusulas contractuales”, expresó el directivo del Fondo.

A través de la Asociación Internacional de Mercado de Capitales (ICMA, por sus siglas en inglés), el sector financiero impulsó cambios en las cláusulas de los contratos para limitar el accionar buitre. Esas modificaciones ya fueron incorporadas en nuevas emisiones realizadas por México o Kazajistán.

Aunque reconocieron que se trató de un avance, Stiglitz y Nahón advirtieron que esas modificaciones contractuales son insuficientes. “No existen cláusulas totalmente a prueba de los buitres”, afirmó la diplomática al apuntar que siempre existe la posibilidad de que un juez realice una interpretación extravagante y forzada. La situación fue reconocida por el propio Hagen al recordar, entre otros elementos, que las cláusulas promovidas no ofrecen una solución para los 900 mil millones de dólares de deuda emitida con los mismos términos de la deuda argentina.

La posibilidad de crear un mecanismo multilateral que ofrezca reglas claras para conducir una reestructuración está siendo discutida en Naciones Unidas. Entre otras provisiones bajo discusión, la herramienta garantizaría que cuando un número preestablecido de acreedores aceptan los términos de la reestructuración, el acuerdo se hace extensivo a la totalidad de los bonistas. Sin embargo, como advirtieron Hagen, Petermann y Stiglitz, la iniciativa carece del apoyo de países desarrollados como Estados Unidos e Inglaterra, los centros financieros donde se emiten nueve de cada diez bonos a nivel global.

“Comprar deuda para litigar en las cortes estaba prohibido. Hubo un cambio en la ley que fue un regalo comprado con lobby al eliminar la doctrina Champerty”, lanzó Stiglitz, evidenciando el poder de influencia de los buitres en las cortes estadounidenses. “Las cosas no funcionaron tan bien con las reestructuraciones hasta ahora. Tardan mucho en realizarse y no son lo suficientemente profundas. Las economías están devastadas y no crecen”, advirtió el economista. Para el investigador de la Universidad de Columbia, un mecanismo global como el que está siendo debatido en la ONU debería facilitar a los países reestructurar sus deudas para recuperar un sendero de crecimiento económico.

“Argentina llegó a un acuerdo con el 92,4 por ciento y un 1 por ciento intenta sabotear el acuerdo. El fallo de Griesa es un cambio escandaloso en las reglas. Los buitres no sólo actúan contra el Estado soberano, sino también contra sus acreedores, ya que lograron un fallo que bloquea los pagos que hace el país”, advirtió Nahón, que participó del evento en reemplazo del secretario de Finanzas, Pablo López. “A diferencia de los años noventa, accedemos al financiamiento internacional del mercado y los organismos multilaterales sólo para sostener nuestro crecimiento económico, con inclusión social y no para la especulación financiera”, expresó la embajadora.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-272580-2015-05-13.html

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