Ahora el «cambio, cambio» también lo vociferan los canillitas de la calle Florida

Los arbolitos ya no están solos en la venta de dólares que desarrollan en la calle Florida: ahora también se sumaron al circuito cambiario algunos puestos de diarios y revistas.

En una recorrida a lo largo de toda esa peatonal céntrica, en 11 de 15 de esos puestos aceptaron cambiar dólares. En la mayoría, la operación se realiza dentro del quiosco, en ese pasillo de menos de un metro de ancho donde los canillitas están ocultos de los miles de transeúntes que transitan esa calle cada día.

Los montos no son un problema, según confiaron los mismos diarieros, que desde 2013, en Florida, gracias a un acuerdo entre el Sindicato de Vendedores de Diarios y Revista (Sivendia) y el gobierno porteño, tienen puestos coquetos y novedosos.

«Si es una suma muy grande, tenés que venir temprano, cerca del mediodía. Pero no hay problema con eso. Si querés, ahora te puedo vender 1500 dólares. Lo hacemos ya, estoy cerrando», ofertó un canillita entre Córdoba y Viamonte, casi susurrando y sin levantar la mirada.

Otros, en cambio, ni siquiera lo disimulan y, parados frente a su puesto, sin miramientos, se suman al «cambio, dólar, cambio. Euro, real, cambio», de los «arbolitos» que retumba en todos los rincones de la peatonal. «Lo hago para ganar un mango más. Estando acá, se hace más fácil. No pasa nada», contó otro canillita. «Vení, vení. No te vayas. Acá es más seguro que en las galerías», agregó.

En Sivendia indicaron a La Nación que la organización sindical «no es un órgano de control,ni tiene poder inspeccional sobre los trabajadores. Son los órganos estatales quienes deben controlar el normal desarrollo de la actividad». Además, aclararon que «no constan en el gremio denuncias del Ministerio de Trabajo o del gobierno de la ciudad sobre esa anormalidad».

Los puestos de diarios son habilitados por la subsecretaria de uso de Espacio Público porteña, mientras que la Dirección de Fiscalización se encarga de controlar que éstos respeten el espacio asignado en la vía pública y que se mantenga en buen estado, entre otras normas. Sin embargo, tanto en estos organismos, como en la Agencia Gubernamental de Control, indicaron que están exentos de lo que hace el diariero dentro del puesto.

Pero no están solos, ya que la comercialización ilegítima de divisas se desarrolla en toda la peatonal. Hay más de diez «arbolitos» por cuadra. Y buena parte son extranjeros. En la esquina de Diagonal Norte, estaba Daniel, un colombiano de 25 años, que desde hace ocho meses cambia dólares en el centro porteño. De lunes a lunes. De 9 a 20, por 300 pesos la jornada.

«Mientras haya dólares y compradores, nosotros siempre vamos a tener trabajo. Y hay un montón. Ahora está más tranquilo, pero en el verano no paramos un segundo. Con los canillitas está todo bien. Estamos todos en la misma. ¿Viste?», contó el «arbolito».

En una de las esquinas, alejado de la vorágine observaba todo Diamo Uri, un taiwanés de 58 años, que está de paseo en Buenos Aires. «Toda trampa. Todo negro. Todo raro. Cambio aquí. Pero no me gusta. La gente no se quiere. Eso en la calle se nota», resumió en escuetas palabras el oriental.

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/211862-Ahora-el-cambio-cambio-tambin-lo-vociferan-los-canillitas-de-la-calle-Florida?page_y=0

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