Cambio de tendencia: ahorristas se vuelcan a plazos fijos en dólares, atraídos por mayor tasa de interés

Ahorrar en dólares no sólo produce pasión en una gran mayoría de argentinos, que se evidencia en el entusiasmo que denotan sus rostros a la hora de contar el o los fajitos de billetes.

Pero también el atesoramiento genera temores e induce a tomar recaudos vinculados con qué hacer o dónde alojar ese dinero.

Guardarlos debajo del colchón, como se dice usualmente, brinda la tranquilidad de tenerlos «cerquita», aunque conlleva sus riesgos.

Algunos optan por una cuenta en el exterior. Si el país elegido es Uruguay, deben considerar una serie de requisitos, algunos de difícil cumplimiento.

Colocarlos en un banco local también es una alternativa, si es que se ya se superó el trauma que significara en su momento la pesificación de los depósitos.

Mayor tasa, más plazos fijos verdes
Durante bastante tiempo las tasas que ofrecían las entidades locales eran muy poco atractivas ya que apenas superaban el 1% anual.

Demasiado poco para el pequeño y mediano ahorrista de un país que lo ha ido acostumbrando a rendimientos mucho más elevados, aunque sea en términos nominales.

En consecuencia, los plazos fijos en dólares se enmarcaron en una clara tendencia negativa, con un saldo acumulado en el arranque del año de unos u$s3.700 millones.

Esta mala performance tuvo un punto de inflexión en febrero.

A partir de ese mes, comenzaron a recuperarse, para llegar a los casi u$s4.000 millones.

Más allá de la cifra, que aún está lejos de los u$s7.000 millones de fines de 2011, lo que importa es el cambio de tendencia.

«Una vez más, la codicia vence al miedo», señala un operador de la city ante la consulta sobre los motivos que produjeron este repunte que -a ojos de analistas- irá acentuándose de cara a lo que resta del año.

El siguiente gráfico ilustra claramente el cambio registrado a partir del segundo mes del año:

Por cierto, el cambio de tendencia no es casual, sino que está vinculado con la estrategia que elaboró el Banco Central para engrosar el stock de reservas (contabiliza este tipo de colocaciones como parte de las mismas).

¿Qué propuso?
• Por un lado, estableció un piso a las tasas de interés que pagan las entidades financieras a los ahorristas.

• Por otro, elevó los rendimientos que obtienen los bancos por comprarle al BCRA títulosLebac nominados en esa moneda.

Así, el negocio es para ambos. Por cierto, los inversores obtienen tasas de interés que se ubican entre las más altas del mundo para este tipo de colocaciones.

En el caso de los bancos, cobran un «premio» que supera el 1% prácticamente sin asumir ningún riesgo.

Esto, a raíz de que los fondos que captan (que no se canalizan para créditos al sector privado)se aplican a la compra de estos títulos que finalmente el BCRA contabiliza como reservas.

Por lo pronto, Alejandro Vanoli buscó dar muestras en el mercado de una estrategia «win-win-win», ya que ganan, depositantes, bancos y el propio Banco Central, aunque a un precio por demás elevado.

Maximiliano Castillo, de la Consultora ACM considera que «la suba de tasas ha sido un fuerte aliciente por parte del Banco Central para incentivar los plazos fijos en dólares, aun cuando ofrezcan un rendimiento bajo en comparación con los rendimientos de los títulos públicos».

¿Cuánto se paga en otros países?
A modo de referencia, los bancos uruguayos abonan entre el 0,05% y el 0,25%.

Es decir, la brecha de rendimientos entre lo que se ofrece a un lado y a otro del charco, va de 10 a 49 veces, según el plazo de colocación.

Viajando un poco más lejos, por ejemplo a Estados Unidos, un depósito de u$s100.000 ofrece el 0,25% a 180 días de plazo. A 30, es prácticamente cero.

«Las tasas que pagan los bancos argentinos son tan altas que están impulsando el traspaso de fondos desde las cuentas a la vista», apunta el gerente de inversiones de un banco extranjero de primera línea.

En cuanto a los plazos, se imponen las colocaciones menores a tres meses que, concentran el50% del total.

En tanto, las comprendidas entre los tres y seis meses reúnen el 25%.

El dólar ahorro, actor protagónico
Sin dudas, uno de los orígenes de fondos que viene cobrando un marcado protagonismo es eldólar ahorro, que impulsa las colocaciones bancarias.

De hecho, en abril se volvió a marcar un nuevo récord para la venta a través de las ventanillas habilitadas por la AFIP.

En concreto, los particulares se llevaron casi u$s500 millones, cifra que deja al descubierto cómo se está consolidando la creciente avidez por buscar refugio para el capital (ver cuadro).

Desde que se flexibilizara parcialmente el cepo, a fines de enero de 2014, el Gobierno debió resignar casi u$s5.000 millones.

De ese total, cerca de u$s2.000 millones (40%) correspondieron sólo a los primeros cuatro meses de 2015.

Esta tendencia se ha ido potenciando y se espera que se profundice aun más considerando las siguientes variables:

1. Las mejoras en las remuneraciones, que hicieron que el «dólar ahorro» se haya abaratado un 20%.

2. El clima preelectoral, por el cual los ahorristas suelen buscar más refugio en la divisa estadounidense.

3. Las afirmaciones de los precandidatos presidenciales referidas a una posible unificación del mercado cambiario que, para muchos particulares, es sinónimo de devaluación.

Lugares «verdes» de procedencia
Una de las preguntas que surgen es de dónde provienen los dólares que lentamente regresan a plazos fijos bancarios.

Existen diversas fuentes, pero las más importantes son:

1. Divisas que salieron del sistema
Los ahorristas retiraron más de u$s7.500 millones desde el cepo cambiario, casi la mitad de los depósitos en moneda extranjera.

Ese dinero se encuentra declarado y es así que resulta natural que retorne al sistema financiero, aunque sea a cuentagotas.

2. Mayores compras por dólar «ahorro»
Una parte de los billetes que salen por ventanillas oficiales no va al colchón ni al blue sino quese queda en el sistema financiero.

Si bien un buen caudal es retirado de los bancos -pese a la percepción del 20% que cobra el Gobierno- el ofrecimiento de una mayor tasa contribuye a que permanezca una mayor proporción.

También ayuda a las colocaciones el hecho de que quienes optan por dejar sus divisas un año-para no pagar ese cargo del 20%- deben obligatoriamente abrir una cuenta de ahorro especial.

3. Dólares de cajas de seguridad
Retirar ese dinero para efectuar un plazo fijo evita el costo mensual de mantener la caja de seguridad que representa una pérdida en términos reales, ya que el costo de este servicio ronda los $6.000 anuales.

4. De la cobranza de bonos
En dos momentos muy marcados se efectuaron importantes depósitos de dólares que generaron abruptos saltos en los saldos.

Uno de ellos tuvo lugar en los primeros días de febrero y el otro, en mayo (ver cuadro).

Fuentes del mercado apuntan que se trata de fondos provenientes de la última colocación de YPF, si bien desde la empresa no confirmaron la versión.

Gastón Rossi, ex funcionario del ministerio de Economía, describe que el ingreso de dólares a los bancos se da por «una mezcla de factores, ya que entre febrero y abril vencieron los pagos de intereses de multiples títulos públicos, como el Boden 2015, Bonar 2024, entre otros».

Según el economista, varios inversores optaron por dejar sus divisas en el sistema, atraídos por la interesante tasa que brindan en la actualidad.

Federico Muñoz suma un dato interesante: «Hay una marcada correlación entre suba dedepósitos en dólares y de alza de reservas, ya que cuantos más divisas tiene el Banco Central en sus arcas, más se reduce el temor de ahorristas de que se apropien de sus billetes».

Dólar para fin de año
Según se desprende de la última edición de Focus Economics, que recopila las proyeccionesde cerca de 30 consultoras y bancos, la estimación es que el tipo de cambio estará moviéndose hacia fin de año cerca de los $10,7 promedio.

El Gobierno a través del swap chino, la emisión de YPF y el Bonar 2024, logró que lasperspectivas devaluatorias se fueran moderando.

Hace tres meses, por ejemplo, los analistas preveían un dólar oficial por encima de los $11para diciembre, es decir, por encima de la previsión actual.

Sin embargo, la estimación que fijan hoy consultoras y bancos igualmente prevé unadevaluación elevada, del orden del 20%, un dato que no pasa desapercibido para los ahorristas.

La imposibilidad de anclar el billete verde en los valores actuales está vinculada con elatraso cambiario, un factor que talla cada día más fuerte y que empuja a los pequeños inversores a ver que el «dólar ahorro» está barato.

Para tener una noción de cómo se ha ido profundizando, basta saber que, desde que la AFIP flexibilizara el cepo, su cotización sólo subió un 10%.

Como contrapartida, la inflación -que informan cada mes los legisladores de la oposición- acumula desde la devaluación de enero de 2014 un alza cuatro veces superior (38%).

Así las cosas, si la divisa estadounidense se hubiera ajustado al mismo ritmo que el resto de los precios de la economía, hoy ese «dólar ahorro» (oficial más 20% de recargo) debería cotizar cerca de los $13,50.

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