Decepción verde: seis razones por las que salió el Gobierno a buscar u$s1.500 M por Bonar 2020 y recibió menos de la mitad

Pese a que a último momento esperaba captar hasta tres veces más de dólares del mínimo licitado, la advertencia del ministro de Economía, Axel Kicillof, respecto de que «hay mucha volatilidad en los mercados» se hizo realidad y le jugó en contra.

El Gobierno colocó este martes u$s669 millones en el nuevo título público Bonar 2020, endólares, convalidando un precio de u$s95,20 por cada lámina de u$s100, según informó el Ministerio de Economía.

El monto original de la licitación era de u$s500 millones. Durante la misma jornada de la subasta, el Palacio de Hacienda anunció que había fijado la autorización de emisión por una ampliación hasta llegar a la cifra de u$s1.500 millones.

En conclusión, el Gobierno terminó colocando menos de la mitad, un dato que cobra particular relevancia en épocas de «sequía verde».

La tasa original de estos títulos, que vencen en cinco años, fue fijada en el 8%, aunque finalmente (en el corte) se elevó al 9,21 por ciento.

Por los Bonar 2020, se recibieron «1.100 ofertas por un total nominal de u$s812,7 millones. Es decir, 1,6 veces el monto licitado de u$s500 millones», informó el Ministerio de Economía, en un intento de mostrar que la colocación resultó exitosa.

Puede fallar…. y falló
Antes del debut del papel, el ministro Kicillof se había «atajado» al decir que «hay mucha volatilidad» en los mercados.

Agregó que «cuando hay un mal día lo que hacen (los inversionistas) es irse de los bonos emergentes, de todos, no sólo de la Argentina».

Sin embargo, a la hora de explicar por qué el Gobierno no tuvo el éxito esperado, de hechosólo pudo captar poco más del 10% de lo que desembolsó para cancelar el Boden 2015,surgen algunos aspectos que en la city porteña no pasaron por alto:

1.-  Fallas en la forma en que se salió a ofrecer el Bonar 2020 (no participaron bancos)

2.-  La tasa ofrecida (9,2%) no era la esperada por los inversores, que apuntaban a un piso de al menos 9,7 por ciento.

3.-  El precio base resultó comparable al de títulos locales. Esto alejó al público externo, ya que los papeles argentinos valen menos afuera.

4.-  No entraron ni inversores minoristas ni institucionales y el grueso lo terminó comprando la Anses.

5.-  El Deutsche Bank -que canaliza pedidos del exterior- estuvo ausente, a raíz del pedido de informes del juez Griesa sobre el Bonar 2024 formulado un día antes (¿a propósito?).

6.-  El efecto Brasil: la salida del Investment Grade elevó el rendimiento de muchos papelesde ese país (por ejemplo el de Petrobras)

Lo cierto es que para el mercado, el monto obtenido para este título público (aun siendo en dólares) fue muy pobre.

Para el consultor Federico Muñoz, «el volumen y el precio de corte del Bonar 2020 determinó el poco interés que mostraron los inversores en la licitación».

«Los u$s669 millones que logró captar el Gobierno son casi lo que tenía Anses de Boden 2015», resumió Andrés Méndez, de la consultora AMF.

También quedó en evidencia que poco sirvió el cambio en la reglamentación de la Caja de Valores, que permite adquirir bonos en forma directa desde sus propias cuentas en la entidad, sin tener que traspasar sus fondos a un banco para luego ser enviados a un agente bursátil.

Objetivo: fortalecer reservas
La colocación del Bonar 2020 se produjo un día después del vencimiento y pago del Boden 2015, por el que el Gobierno debió desembolsar unos u$s5.900 millones del Banco Central.

Esto generó que las reservas caigan hasta los u$s27.700 millones, según datos de la entidad monetaria.

Como diera cuenta este medio, un aspecto que sorprendió en la city porteña fue la «quietud»del Gobierno para cancelar el pago (u$s6.300 millones).

Es decir, el no haber atinado siquiera a plantear una estrategia de fondo para atenuar el impacto del vencimiento, en un contexto en el que cada dólar que sale de las alicaídas reservas genera preocupación.

La emisión del Bonar 2020 apuntóaba a dos objetivos clave:

– Abastecer una demanda ansiosa por hacerse de títulos en dólares a mediano plazo.

– Apuntalar las reservas del Banco Central tras la fuerte caída de las últimas semanas.

Desde el Instituto Argentino del Mercado de Capitales (IAMC) sostuvieron que «se espera que tenga un mercado secundario líquido al que puedan concurrir los inversores que quieran venderlo».

Según surge de las condiciones de emisión del Bonar 2020:

-Ofrecerá pagos semestrales en abril y octubre de cada año.

-La cancelación del 100% del capital será al vencimiento, en 2020.

Más allá de la renta que brinda (que se acreditará en la cuenta de cada cliente), lo que realmente marca la «sensación térmica» es su rendimiento.

Este indicador surge de comparar el precio en la plaza secundaria con su valor técnico:

-Si el primero es menor al segundo (bono bajo la par), el rendimiento sube.

-A la inversa, si el precio se ubica por encima (sobre la par) dicho rendimiento cae.

En la prevía a la salida del Bonar 2020, Sabrina Corujo, analista de Portfolio Personal, señalaba: «Su rendimiento se intercalará entre el del Bonar X y el Bonar 2024, a una tasa de entre 9 y 9,5 por ciento».

«Al ser emitido a solo cinco años el Gobierno buscó limitar el riesgo asociado al plazo y, en consecuencia, el retorno que pueden exigirle los inversores», remarcó Agustín Cramo, analista de mercados financieros.

Tal como consignara iProfesional, una de las preguntas que se formulaban los inversores pasaba por la conveniencia de suscribir en la emisión primaria del Bonar 2020.

En tal sentido, se observó que muchos optaron por no subirse a la oferta inicial y esperar que el título comience a cotizar en el mercado secundario, donde es muy probable que el precio se reacomode a la baja.

En este sentido Gabriel Holand, CEO de HRGlobal afirmó: «No sería de extrañar que, con elpaso de los días, su precio baje, mejorando así su tasa de retorno».

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/220648-Decepcion-verde-seis-razones-por-las-que-salio-el-Gobierno-a-buscar-us1500-M-por-Bonar-2020-y-recibio-menos-de-la-mitad

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