Expectativas económicas favorables de dirigentes de idea para el primer semestre de 2015

Buenos augurios sin esperar devaluación

La tradicional encuesta de expectativas en el foro empresarial arrojó, esta vez, los mejores resultados desde 2011. Perspectivas positivas del 76 por ciento de los encuestados. Los principales referentes no esperan “megadevaluación ni ajuste”.

Desde Mar del Plata

La expectativa de los empresarios acerca de cuál será la situación económica en los próximos meses se ubicó en octubre en los niveles más elevados desde finales de 2011, cuando el mercado interno crecía a tasas del 8 por ciento y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ganó las elecciones con el 54 por ciento de los votos. Los datos, que surgen de una encuesta de la consultora D’Alessio y se presentaron en el 51º Coloquio de IDEA, destacaron que las compañías esperan un incremento significativo de las exportaciones, las ventas locales, la inversión y el empleo en los próximos doce meses. El costo salarial, la tensión sindical y las tarifas fueron algunos de los principales desafíos que consideran las firmas que deberán afrontar en 2016. Empresarios consultados por Página/12 mencionaron además que las propuestas de devaluación brusca para el próximo año, una obsesión de los economistas del establishment, no son sustentables.

En la encuesta de expectativas se destacó que las perspectivas positivas de los empresarios para el próximo semestre alcanzaron al 76 por ciento de las compañías, cuando la cifra había sido 56 por ciento en el semestre anterior. A su vez, la proporción de firmas que consideraron que tendrán una suba de las exportaciones en el próximo año pasó de 17 a 36 por ciento, mientras que las que esperan un alza de la inversión pasó de 13 a 38, y una suba en las ventas, del 19 anterior saltó al 53 actual. En cuanto al nivel de empleo, el 28 por ciento cree que anotará un incremento de la plantilla, contra el 17 por ciento de 2014.

“No hay que hacer megadevaluación ni ajuste, como ocurrió al final de la convertibilidad. Esto dañaría fuertemente el nivel de consumo local. Las empresas pymes, que viven de la demanda del mercado interno, dejarían de existir”, aseguró a este diario Adrián Kaufmann, el flamante presidente de la Unión Industrial Argentina. Las declaraciones muestran un cambio por lo menos discursivo en la entidad fabril, puesto que el anterior titular, Héctor Méndez, motivó más de una polémica por declaraciones que sugerían la necesidad de un salto en el tipo de cambio para “recuperar competitividad”. El titular de la UIA, no obstante, aseguró que existen tensiones cambiarias asociadas no tanto con el país sino con la región. “Si el real (la moneda brasileña) perdió 70 por ciento de valor respecto del peso este año, es evidente que algo hay que hacer”, indicó.

El presidente de Accenture, Sergio Kaufmann, fue otro de los empresarios del coloquio de IDEA que aseguró que un movimiento abrupto del tipo de cambio generaría consecuencias nocivas para la economía local. “La competitividad que te regalan cuando devalúan 50 por ciento no vale. Es una competitividad que no te sirve como empresa porque no va a durar, el dólar después de eso termina planchado varios años. Los grandes saltos cambiarios no son sustentables”, dijo. El titular de Accenture, una de las principales firmas dedicadas a la exportación de servicios de consultoría, aseguró además que un intento de atacar de golpe la inflación tampoco tendría sentido. “Es preferible tener un nivel de precios algo más alto e ir bajándola de a poco, que provocar una recesión”, indicó a Página/12.

Cristiano Rattazzi, de Fiat, fue la excepción entre los empresarios consultados por este diario en relación con qué hacer con el tipo de cambio. “Hay que empezar un nuevo gobierno unificando el dólar. Es algo urgente. No puedo precisar ahora cuál es el grado de apreciación de la moneda, pero el problema en el país es exclusivamente cambiario”, señaló. A su vez, aseguró, siguiendo los argumentos conservadores, que la inflación se debe a las distorsiones de la emisión monetaria y el excesivo gasto fiscal, al tiempo que afirmó que la recuperación del sector automotor se debe al incremento de las expectativas de devaluación, por la cual la población compra bienes durables para protegerse.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-283959-2015-10-16.html

compartir

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *