¿Hay cepo para rato?: el último informe de Miguel Bein defiende la vigencia de los «controles de capitales»

No a una devaluación abrupta. Sí al cepo, por lo menos hasta que la Argentina logre zafar de la escasez de dólares. Una baja de 15 puntos de las retenciones a la soja como guiño para que los productores liquiden 22 millones de toneladas que tienen retenidas en los silo bolsas. Y un ajuste de las tarifas de los servicios públicos para compensar fiscalmente esa medida.

A cuatro días de las elecciones presidenciales, Miguel Bein -principal asesor económico de Daniel Scioli- desplegó las prioridades y los instrumentos que pondría en práctica si gana el oficialismo a través del informe que su consultora publica mensualmente. Un mensaje que algunos podrán analizar como duro en relación al optimismo desbordante de Scioli, en medio de la campaña.

«Cualquier intento de corregir en forma brusca el tipo de cambio corre el riesgo de terminar en una aceleración de la tasa de inflación, sin ganancias en términos de competitividad buscadas al inicio», escribió Bein, principal referente económico de Daniel Scioli.

El enfoque del trabajo viene dado por un título por demás sugerente: «La restricción externa al tope de la agenda».

Como subtítulo suelta una crítica directa a la gestión económica de Cristina Kirchner y Axel Kicillof. «Subsidios mal direccionados y retenciones inviables».

A lo largo del editorial del informe, Bein es claro en apuntar que la salida a la falta de divisasdebe encaminarse con el financiamiento externo, y no con una devaluación abrupta. Si bien acepta al «deterioro del balance del BCRA» como «un desafío», afirma que el proceso de desendeudamiento encarado por la administración CFK abre las puertas a «oportunidades» para recomponer reservas a través de tomar deuda.

Por otra parte, Bein calcula que existen un total de $70.000 millones en subsidios «mal asignados» que podrían recortarse para financiar una mejora de la rentabilidad de los sectores exportadores.

Según Bein, ese sería el margen para ayudarle a recuperar competitividad al campo mediante una quita de retenciones «a todo» salvo a la soja, en donde la disminución debería alcanzar a 15 puntos porcentuales. Esto es, bajarlas del 35% actual al 20 por ciento.

La mira está puesta en los 20/22 millones de toneladas de soja que los productores retienen en los silobolsas, por un valor de 7.600 millones de dólares.

Bein no lo menciona en este informe pero él está a favor de subir las tasas de interés para que queden positivas en términos reales, lo que serviría para anclar el tipo de cambio aunque sea a costa de resignar actividad económica. Para no perjudicar al sector productivo, en el equipo económico de Scioli sugieren subsidiar las tasas de los créditos a las compañías.

A continuación, las principales ideas de Bein sugeridas en su último informe:

-Defensa del cepo
«La existencia de los controles de capitales permite que sea el BCRA y no el mercado, el que defina el valor del dólar», señala Bein.

El economista agrega que «antes que liberar los controles de capitales, la agenda económica tiene que concentrarse en recomponer las reservas del BCRA (liquidez) para enfriar las expectativas de devaluación y luego ir soltando gradualmente los controles de capitales, evitando la sobre reacción de la tasa de interés requerida para estabilizar la demanda de pesos.

-No a la devaluación
Argentina no tiene margen para acompañar devaluaciones competitivas de los países vecinos. Con una inflación anual del 23%, «cualquier intento de corregir en forma brusca el tipo de cambio corre el riesgo de terminar en una aceleración de la tasa de inflación, sin las ganancias de competitividad buscadas al inicio», destaca.

«Sin soltar los controles de capitales, es el BCRA el que define el valor del dólar en un esquema de flotación administrada», señala Bein.

En otro tramo del informe agrega que «no es cierto que una devaluación abrupta no generaría un traslado a precios significativo, como plantea la oposición», dispara.

«Para que los precios de los bienes transables no ajusten a la devaluación debería en paralelo abrirse aceleradamente la economía. (La oposición) no mensura los violentos impactos en términos de empleo» que esa medida generaría, según el experto.

-Baja de retenciones
El economista plantea la eliminación total de esquema y una reducción de 15 puntos para la soja: de 35% a 20%.

El objetivo: lograr que los productores liquiden los 20/22 millones de toneladas de soja que aún retienen -por un valor de u$s7.600 millones- que permitiría una rápida reconstitución de las reservas del BCRA.

-Tarifazo
La menor recaudación por las retenciones debería ser compensada con un ajuste de $70.000 millones en los subsidios «mal orientados» y por los aumentos en los reintegros a las exportaciones agrícolas.

-Blanqueo
Se armará un esquema financiero para repatriar entre u$s5.000 y u$s8.000 millones de los argentinos en el exterior. El plan contempla la emisión de un bono en dólares aunque no será exigible que el inversor ingrese las divisas al sistema financiero argentino. Equivale a 2,4% y 3,9% del monto total que los argentinos tienen fuera del sistema financiero (u$s204.000 millones).

Según el ex economista de la Alianza, existe para la Argentina un escenario, donde «por primera vez en décadas, las condiciones de liquidez global, la baja deuda del país -luego del desendeudamiento de los últimos años- y la posibilidad de alentar alguna repatriación de capitales permitirían intentar un camino intermedio que permita volver a dotar a la economía de las condiciones para crecer partiendo de los niveles actuales y sin retroceder previamente en el nivel de actividad.

Un mensaje que luce optimista, a tan sólo tres días de las elecciones.

-Arreglo con los organismos
El BID, el Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento podrían financiar a la Argentina aprovechando la cancelación de deuda de los últimos años.

-Arreglos con Bancos Centrales de otros países
Según Bein, podría ampliarse la extensión del swap con China (acaso por el equivalente a u$s2.000 millones), y negociar acuerdos bilaterales de inversiones productivas con Rusia, China o Brasil. Por ejemplo, para financiar obras de infraestructura energéticas.

-Control de las importaciones
A mediano plazo, el esquema actual de protección comercial «deberá ir mutando hacia uno que sea compatible con el marco institucional de la OMC», sostiene Bein.

Sin embargo, en su último «paper», Bein deja en claro la importancia de cuidar el mercado interno.

«De levantarse las restricciones comerciales que hoy operan, tendrían via libre para ingresar al mercado local y dejar afuera del mercado a los segmentos menos competitivos de la economía local, generando en la transición un alza en la tasa de desempleo», dice el informe.

-Tasas de interés
Si se quisieran levantar los controles cambiarios, la tasa de interés mínima para evitar una dolarización de las carteras debería ser del 46% anual. Y una máxima del 73% anual, dependiendo de si se toma la expectativa de devaluación implícita en los contratos de futuros del Rofex o de Nueva York.

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/221464-Hay-cepo-para-rato-el-ultimo-informe-de-Miguel-Bein-defiende-la-vigencia-de-los-controles-de-capitales

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