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El senado convirtió en ley el presupuesto de recursos y gastos de 2016, con el voto en soledad del oficialismo

Las cuentas al día para el que venga

Con la resistencia de la oposición, que votó en bloque en contra pretendiendo postergar a diciembre el tratamiento, el FpV logró igualmente aprobar el Presupuesto 2016, que ya había sido aprobado en Diputados.

El Frente para la Victoria (FpV) logró convertir en ley en la Cámara de Senadores el Presupuesto General 2016 de la Nación, con 39 votos afirmativos contra 28 negativos. Todos los bloques de la oposición –UCR, PRO, PJ Disidente y GEN– rechazaron la norma. El oficialismo, junto a sus aliados, también convirtió en ley la prórroga de la Emergencia Económica (38 a 29) y la extensión hasta 2017 del Impuesto al Cheque (igual resultado), tributo que el próximo año se espera que aporte 120.000 millones de pesos. La llamada ley de leyes prevé para 2016 un crecimiento del PBI de 3,0 por ciento, un saldo comercial superavitario de 4040 millones de dólares y una variación (promedio) del IPCNu de 14,5 por ciento.

“En estos doce años de presupuestos expansivos se ha conseguido la plena cobertura previsional, especialmente a partir de la recuperación de los fondos previsionales que estaban en poder de las (ex) AFJP, asimismo fueron recuperados derechos sociales y económicos para una creciente franja de la población. Es allí donde la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo, sumada a las Asignaciones Familiares y otros planes, permiten cubrir a 7,6 millones de niños, niñas y adolescentes que acceden a cobertura sanitaria, educativa y apoyo económico para que puedan tener el futuro que merecen”, argumentó Juan Manuel Abal Medina, presidente de la Comisión de Presupuesto al inicio del debate.

La sesión arrancó a las 14.30 con un homenaje por el quinto aniversario de la muerte de Néstor Kirchner, avalado por todos los bloques parlamentarios. En la entrada al Congreso, sobre la calle Yrigoyen, se había montado una guardia por parte de la Asociación Nacional de Clubes de Barrio para manifestar su apoyo a la ley de deporte que sería aprobada luego del debate económico. El de ayer fue el último Presupuesto votado en la era kirchnerista.

El principal argumento opositor para su rechazo fue que el Presupuesto debía ser votado por el próximo gobierno, básicamente porque el texto elaborado por el actual Ministerio de Economía era un “instrumento para condicionar” al próximo presidente. Fue el mismo argumento utilizado en la Cámara de Diputados. Cuando el Poder Ejecutivo presentó la norma, el 15 de septiembre, la oposición ya había planteado, casi sin leer el texto en cuestión, que la norma preveía un ajuste para 2016.

El último Presupuesto de la era kirchnerista prevé un incremento del gasto público de 15,8 por ciento orientado a los servicios sociales –vivienda, salud, educación, agua potable, y ciencia y tecnología– en detrimento de los servicios económicos.

No es un dato menor que los servicios sociales representen el 64,0 por ciento de todo el Presupuesto 2016, cuando en el proyecto de 2015 este rubro equivalía al 58,7 por ciento de todos los recursos. Este dato contradice a analistas y dirigentes que pretendieron instalar una idea de ajuste. Si en todo caso existiera un condicionante, sería la imposibilidad de modificar arbitrariamente las erogaciones de carácter social.

“El kirchnerismo aplicó una terrible discrecionalidad en el manejo de las leyes de Presupuesto, vulneró las instituciones, entre ellas el Congreso, por las facultades delegadas que le permiten al jefe de Gabinete reasignar partidas sin aval parlamentario”, sostuvo la radical cobista Laura Montero (Mendoza), hoy integrante de Cambiemos.

La denostación de las “facultades delegadas” también es arbitraria, ya que en la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri aplicó el año pasado el Decreto 353/2014 que le permitía aplicar “restricciones presupuestarias (sin límite) durante el presente ejercicio”. Esta facultad delegada se complementa con la atribución que tiene el jefe de Gabinete porteño de modificar partidas presupuestarias. Los aliados circunstanciales del PRO nunca cuestionaron las “atribuciones” de sus socios políticos.

El plan de obras públicas plurianual (2016-2018) prevé erogaciones para el próximo año calculadas en 26.007,0 millones de pesos, un crecimiento exponencial a lo previsto para el año en curso (5644,9 millones de pesos). En el Presupuesto 2015, el cálculo de todas las obras plurianuales hasta su finalización ascendía a 147.347 millones de pesos. Para el Presupuesto 2016, el cálculo estimado para la finalización de todas las obras asciende a 232.966 millones de pesos. Es decir, existe una mayor previsión de obras públicas plurianuales.

El conjunto de estas inversiones posee un impacto directo en las economías de todas las provincias. Por otra parte, en concepto de Coparticipación Federal de Impuestos y otras transferencias automáticas para 2016, la Nación proyecta distribuir a las provincias 522.588 millones de pesos.

“Yo no creo que tenga mucho sentido discutir el fondo de la cuestión porque gane quien gane (en el ballottage del 22 de noviembre) va a tener que hacer una revisión de este Presupuesto. Todos proponen retenciones cero al maíz, girasol y trigo, y nada de esto está contemplado en la ley”, sostuvo Angel Rozas (UCR-Chaco).

Un dato curioso es que no habló ninguno de los dos senadores del PRO puros, Gabriela Michetti y Diego Santilli, ambos electos por la Ciudad de Buenos Aires.

Según el articulado del proyecto de Presupuesto, el Banco Central destinará nuevamente 6525 millones de dólares para conformar el Fondo de Desendeudamiento Argentino. Los principales vencimientos de deuda están asociados con el pago al Club de París (mayo) y los intereses del “Bono Discount” que vencerán en junio y diciembre del año entrante. Y el artículo 12 del Presupuesto prevé un crédito a Universidades Nacionales por la suma de 51.946 millones de pesos.

“Las inversiones en las Universidades es el acercamiento del pueblo a la educación. Estos temas debemos computarlos como igualdad social. Quisiera saber cuál es la propuesta en ciencia y tecnología del otro partido (PRO/Cambiemos), su política satelital, la soberanía tecnológica. Por supuesto que hay dificultades, pero hemos tenido un Estado presente que evitó que se perdieran puestos de trabajo. Estamos convencidos en mantener este rumbo, en una política pensada para los más humildes. En este camino, es fundamental seguir trabajando en el desarrollo de la industria nacional”, cerró Miguel Angel Pichetto, presidente del bloque del FpV.

A diferencia de lo sucedido en Diputados, el FpV impulsó la votación unificada de las tres leyes económicas puestas a discusión. Acto seguido, continuó la sesión con la aprobación de la ley del deporte, debate que generó menos rispideces que el tratamiento en la Cámara baja.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-284938-2015-10-29.html

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