Los economistas no hablan de otra cosa: ¿es posible devaluar sin que se genere un fuerte contagio inflacionario?

A pocos días del primer balotaje presidencial de la historia argentina, el dólar se convirtió en el principal eje de las polémicas que enfrentan a ambos candidatos y a sus equipos de asesores.

En tal sentido, una de las mayores controversias gira en torno a si un reacomodamiento deltipo de cambio oficial tendría, o no, efectos sobre el nivel de inflación.

El punto en discusión es, precisamente, cuál de todas las cotizaciones vigentes para el dólardebe ser tomada como referencia, ya que alrededor de la misma se ordenan los precios de la economía.

Cabe recordar que el propio presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, sostuvo que elverdadero parámetro a considerar era el del contado con liquidación. Es decir, el tipo de cambio implícito que surge de la negociación de bonos y acciones que se realiza tanto en el país como en las plazas del exterior.

El funcionario dio -tal vez sin querer- el puntapié inicial sobre un tema que sigue generandograndes polémicas. Más aún, ante el planteo de un inminente levantamiento del cepo cambiario.

Quienes apuestan a que el impacto en los precios no sería significativo (en el caso de que el billete verde oficial llegara a trepar de golpe) sostienen que gran parte de los bienes y servicios ya están alineados con el blue, o bien con el dólar bolsa.

En especial, los vinculados con la importación, por las dificultades de acceder al tipo de cambio oficial.

La cuestión a dirimir es, entonces, la proporción de productos fabricados que se liquidan a través del oficial (con retenciones que reducen el precio interno) y cuáles no. Esto, ya que un incremento del billete fijado por el Banco Central tendrá impacto sobre algunos de ellos, en especial en alimentos y en otros artículos sensibles de la canasta familiar.

Velocidad de traslado 
¿Cuánto tiempo debe transcurrir para que un abrupto incremento del billete verde fijado por el BCRA contagie a los precios de la economía?

Todo depende del entorno en el que se produzca ese ajuste y de las medidas complementarias que se apliquen para suavizar la medida.

De hecho, las últimas dos grandes devaluaciones tuvieron efectos totalmente diferentes.

Cuando se abandonó la convertibilidad, a fines de 2001, el tipo de cambio saltó en primera instancia de $1 a $4, para luego estabilizarse en torno a los $3.

Según los economistas, el resultado final de un salto del tipo de cambio se mide en términos de meses que transcurren hasta que los precios (en pesos) se eleven en igual proporción.

Bajo esta óptica, lo sucedido a partir del abandono de la convertibilidad puede tomarse como un éxito absoluto. En efecto, debieron transcurrir casi ocho años para que ambas series se igualaran (ver el gráfico):

En sentido diametralmente opuesto, la devaluación del 20% registrada en enero de 2014 es vista como un total fracaso.

No es para menos, el alza del tipo de cambio oficial tardó apenas seis meses entrasladarse a los valores de los bienes y servicios de la economía.

Así, pasado ese lapso, se volvió a la situación inicial en términos de competitividad, con elagravante de que la Argentina quedó más cara en dólares.

Y, peor aún, no hizo otra cosa que reavivar el flagelo inflacionario.

El economista Ricardo Delgado recuerda que «esa devaluación se licuó en apenas 6 meses, mientras que la inflación llegó a ser del 40% ese año».

Pero lo anterior ya es historia antigua. Ahora el tema es qué puede suceder desde el momento en que asuma el nuevo Gobierno.

Entre quienes consideran que una devaluación afectará la economía, se encuentra precisamente Delgado. Él pertenece al grupo de analistas que sostiene que «no es real que los precios ya están alineados con un dólar de $16».

Afirma que en múltiples sectores aún se trabaja con costos confeccionados a partir de un mixentre el dólar comercial y el contado con liquidación, mientras que en otros -más competitivos- la recesión les impide ajustar más allá del oficial.

En igual dirección, Fausto Spotorno, economista jefe de Orlando Ferreres y Asociados, advierte que levantar el cepo tendrá un impacto inflacionario.

«Dará lugar a una suba del tipo de cambio que incidirá en el valor de los bienes vinculados con el comercio internacional, sean importados o exportables», anticipa.

Además, argumenta que «los precios de los artículos traídos del exterior y de aquellos que compiten con las importaciones se multiplicaron por tres, mientras que los de la canasta minorista se duplicaron, lo cual es consistente con un tipo de cambio de más de $15».

Según Aldo Pignanelli, ex presidente del BCRA, el traslado o «pass-through» -en el léxico económico- podría ir del 20% al 40% de la tasa de devaluación.

«Un alza abrupa del dólar -en medio de estos desequilibrios fiscales y monetarios- es muy peligrosa, porque se puede ir a precios», advierte el economista.

José Luis Espert aclara que las consecuencias dependerán de qué se haga después. «Si pensamos que liberar el mercado de cambios por sí solo soluciona problemas estamos equivocados», asegura.

Para este economista, diciembre podría ser un mes propicio para liberar el mercado cambiario. «Hay mucha demanda de pesos como consecuencia del pago de las vacaciones y medio aguinaldo», explica.

Pero aclara que, pasado ese corto plazo, hay que hacer anuncios sólidos alrededor de laliberación del cepo para que «eso no implique problemas a futuro».

De todas maneras, cree que más allá de cualquier medida, «no hay que descartar que si eldólar oficial pasa a valer entre $13 y $15, tenga algún impacto inflacionario».

«Yo no creo, como dice el macrismo, que todos los precios de la economía ya tienen adentro el dólar blue», señala. Y anticipa que si se libera alguna corrección traerá

Propuestas de Cambiemos y del FPV
Alfonso Prat Gay, candidato a ser ministro de Economía de Macri, es partidario de ir por larápida unificación cambiaria.  Su propuesta consiste en que el precio de equilibrio se ubiquepor debajo del valor del blue actual.

Afirma además que «la Argentina tiene hoy en día siete tipos de cambio» y que no puede funcionar de ese modo.

«Lo que va a suceder es que va a subir el oficial -algo que no afecta prácticamente a nadie- y van a bajar todos los otros .que afectan a la gran mayoría de la población-. Scioli esto no lo entiende», dice en tono desafiante.

Desde la vereda de enfrente, la ministra de Economía bonaerense, Silvina Batakis, buscadiferenciarse del referente económico de Cambiemos: «Cuando hacés una devaluación, elmás afectado es el bolsillo de la gente».

Agrega que un alza abrupta del billete verde oficial impacta en la mesa de los argentinos.

«Si se propone una devaluación del 50%, la nafta, la leche, el pan van a aumentar un 50%», remarca.

Otro integrante del sciolismo, el asesor económico Miguel Bein, también se refiere al tema al decir que «con un dólar a $16 la economía caerá 7% el año que viene, mientras que elconsumo popular bajará unos 10 o 12 puntos».

El ex viceministro de Economía afirma que «es completamente falso» que los precios de productos de consumo masivo están fijados a dólar blue.

Agrega que así pretenden hacer creer «que con la devaluación brusca no se va a perjudicar a nadie. Que el aceite, el azúcar, la harina, las galletitas, los fideos, el pollo, la carne, el arroz, no van a subir cuando muevan el dólar a 15 o 16».

Agustín D’Atellis, de La Gran Macro y cercano a los equipos técnicos del gobernador Scioli considera que «si gana Cambiemos el dólar oficial lo va a fijar el mercado. De entradapodemos esperar una devaluación que lo lleve al mismo nivel que el paralelo».

¿Qué opinan los analistas?
Una opinión que comparte el economista Orlando Ferreres, para quien una devaluación del tipo de cambio oficial no será inocua: «Habrá un traslado a precios de los alimentos, porque los valores están fijados a $9,50».

En ese sentido, apunta que «el impacto lo va a sufrir la clase media baja y la obrera, que son los que no pueden ahorrar y dedican la mayor parte de recursos a lo que es una canasta básica».

Además, cree que «será difícil» que la unificación del dólar se produzca por debajo de $15 y añade: «No lo veo bajando mucho más. No creo que resulte atractivo para los inversores entrar a $14 cuando hoy, teniendo en cuenta la inflación acumulada, debería estar a $17».

Pignanelli asegura que para levantar el cepo en un día «hay que poner un dólar que nadie quiera comprar», además de «subir las tasas de interés en pesos y esperar que el flujo de dólares entre».

El economista en jefe de Analytica, Martín Polo, dice que el dólar en los primeros meses de2016 debería situarse cerca de $15. «Lo importante es ajustar tipo shock, no hay chance de ser gradual», remarcó.

En esa sintonía, el director ejecutivo de Libertad y Progreso, Aldo Abram, remarca que «si gana Scioli lo subirán un 25%, pero si triunfa Macri va a haber una liberación del tipo de cambio».

«Hay que saber cuántas reservas van a dejar para defender el valor del peso. Si, por ejemplo,lo dejan con u$s27.000 millones, es probable que la devaluación a lo largo de todo el año seadel 65% y la mayor parte ocurra en el primer trimestre. Calculo que estará alrededor de $16para marzo», estima Abram.

Por otro lado en Empiria Consultores, que dirige Pedro Rabasa, calculan que un dólar a $15 o un poco menor reflejaría un precio lógico de unificación cambiaria descontado por las tasas de interés vigentes, mientras que a $16 resultaría «exagerado».

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/222639-Los-economistas-no-hablan-de-otra-cosa-es-posible-devaluar-sin-que-se-genere-un-fuerte-contagio-inflacionario

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